lunes, 21 de diciembre de 2015

The Saint (The Original Sinners: White Years 1 / The Original Sinners 5), Tiffany Reisz

[SPOILERS DE LA SERIE THE ORIGINAL SINNERS]

[Libro no publicado en español]
La valiente y de ojos verdes Eleanor no ha conocido nunca una regla que no haya querido romper. Está cansada del fanatismo de su madre y de los límites de su escuela católica y se declara en rebeldía. Pero un primer vistazo a Søren y a su lujosa moto italiana le producen una epifanía. Él es inteligente y profundo y parece conocerla hasta lo más profundo de su ser. Eleanor está consumida y se da cuenta de que no puede estar bien. Pero cuando un error desesperado casi le cuesta a Eleanor todo, es Søren el que la salva. Ella jura pagarle con su total obediencia... y un mundo nuevo se abre ante ella cuando él le revela sus secretos más profundos. El peligro puede manejarse, el dolor es bienvenido. Todo está a punto de comenzar. 


Comienzo a leer The White Years con ansiedad croquetil, ¡no puedo esperar para saber cómo se conocieron mis personajes favoritos! Porque, aunque este libro sea el primero de esta serie, debe leerse en quinto lugar dentro de la serie global. Y punto pelota, a mí no se me rechista. Si no has leído los cuatro primeros, cierras esto y te pones a leer The Siren pero rait nau (más que nada es que nos encontramos los personajes tal y como los dejamos en el cuarto libro, The Mistress, así que si lees éste primero te vas a fastidiar los anteriores). Bueno, puedes leer esta reseña pero te vas a quitar la grandísima satisfacción de leer The Saint conociendo y adorando ya a los personajes (y entendiendo y saboreando todo mejor). Así que, ya que nadie cuenta las historias de guarrerismos amorosos mejor que Nora, dejemos que sea ella misma la que nos cuente una historia...


La suya propia. Porque hubo un tiempo en el que Nora no existía, únicamente Eleanor Schreiber, una quinceañera rebelde con una madre beata que intentaba constantemente que su hija no se fuera por el mal camino. Pero Eleanor es una adolescente especial, inteligente, divertida, desinhibida y el camino normal no va con ella, así que únicamente una persona especial, fuera de lo común, magnética, alguien totalmente divino puede hacer que Eleanor no se desvíe del buen camino. O que opte por un camino que, aunque a ojos de los demás es totalmente perverso, para ella es el único a seguir. El camino que le marca la boa de Søren Magnussen.

Te ha pasado como a Eleanor, que ya no te encuentras las bragas

Bueno, pero antes de llegar a la boa de Søren, Eleanor va a tener que pasar por varias pruebas que ni en Humor Amarillo. La primera de ellas, hacer un pacto con Søren que ni Fausto (aunque nosotras ya sabemos que Eleanor es más lista de lo esperado y también pide algo a cambio... Muajajajajajaja). Y ese pacto es lo que va a marcar la vida de nuestra Nora adolescente. Ya sabemos que Søren no tiene nada de normal y Eleanor debe saber en qué mundo se mete y estar preparada para ello... Ese pacto es básico para esa preparación raruna que incluye, entre otras cosas, regar un palo obediencia total y paciencia, algo de lo que Eleanor no gasta mucho. Así que, cuando se cruza alguien por ahí...

Stay awayyyyyyyyy!

Bueno, el hecho de que sepamos lo que va a pasar no significa que lo sepamos todo, ¿no? Todos conocemos la historia porque se menciona mil veces en los cuatro libros previos pero la Reisz nos sumerge en este retrospecter tal y como nos gusta, sintiendo como Eleanor, siendo esa adolescente totalmente fascinada por Søren, queriendo todo y que pase ya, mientras que él nos lo niega y lo retrasa. Y cuando pasa... En fin, digamos que sexo aquí hay poco pero contado con tanta clase y buen gusto que ni nos importa su escasez, es lo de menos. Además, como buena cuentista, nos enreda totalmente en el pasado pero lo intercala con un presente de lo más sorpresivo...

Kim leyendo. Tuvo que hacerle Søren el boca a boca

Qué maestra es Tiffany Reisz. Me repito más que el ajo pero es que tengo que decirlo. Que nos mantenga el interés en el quinto libro de la serie contándonos algo que ya sabemos... ¡Y que nos haga disfrutar tanto! Vamos, que ni Nora con Søren (JA, nuestras ganas). El ritmo del libro no decae ni un instante, yo no sé a qué cotas me va a llegar la ansiedad lectora con esta serie. Tal vez los momentos del presente sean los más flojos (aunque yo ya os digo que me han encantado incluída la hostia) pero es más por comparación con los del pasado, que son sublimes. Nora de adolescente es tal y como nos la imaginábamos, irreverente, incorregible, brillante, un puro diamante. Y Søren... ¿Hay alguien que llegue a este libro sin adorarlo? ¿¿Existe alguien?? Pues aquí #TodasSomosEleanor y quedamos embrujadas, sometidas, enamoradas, todo junto. 

Y con el culo bien servido

Queridas lectoras, The Saint es una completa gozada. Tras leer los cuatro primeros libros de The Original Sinners (el Red Years Quartet), ya estás tan enamorada de estos personajes y su historia que lees el inicio de ella con una perenne sonrisa en la boca y disfrutando y disfrutando y disfrutando un poco más. Tiffany Reisz nos regala unos personajes fantásticos, unos sentimientos enormes y puros que nos penetran y nos sumergen en esta historia de amor no convencional y, por ello, eterna e imborrable

Por todo ello le damos a The Saint en nuestro Gandymetro...

Søren, tú sí eres mi forever y mi everything

martes, 15 de diciembre de 2015

Playing for Keeps (Neighbor from Hell 1), R.L. Mathewson


Harta de ser el pelele más grande del mundo, Haley decide que las cosas van a empezar a cambiar con su molesto vecino que tiene demasiado encanto y no suficiente control. Lo que ella no esperaba era ser tragada por su mundo, pero Haley tiene un plan y no va a permitirse olvidar de lo que el chico malo de la puerta de al lado es capaz.La última cosa que Jason esperaba de su pequeña y tímida vecina era que se comportara como Rambo con él por unas flores destrozadas. Después de que él decideacogerla bajo su protección no puede evitar darse cuenta de lo bien que encaja en su vida. Ahora lo único que queda es convencerla a ella de que esto no es ningún juego...


Ya sabéis todas a estas alturas que a las haggards NosCabe todo, un dramón, unas enaguas bien puestas, un mindfuck explotacardados... Pero, chicas, que nuestro aguante tiene un límite y nuestro cuerpo pide muchas risas y cero dramas, que leer con el ceño fruncido sólo le queda bien a David Gandy (aunque nosotras encima de él es lo que mejor le queda). Y eso es justo lo que ha sido Playing for keeps, el descanso (mental) de la lectora.

Mi cerebro cuando pillo estos libros

Haley Blaine está un poco hasta el xixi de su vecino pero su vergüenza le impide ir a decirle las cuatro cosas que piensa de él. Y es que Jason Bradford saca de quicio hasta al Dalai Lama. Debe ser que lo que más le gusta en el mundo es tocar las narices a su vecina, con sus fiestas y sus invitados molestos. Y con su comportamiento en el trabajo, quitando todo lo que pilla de escritorio de Haley. Porque, si no fuera bastante con ser vecinos, encima son compañeros de trabajo. Pero no os penséis que el roce hace el cariño porque Haley no lo toca ni con wifi, que es demasiado tímida y callada y acojonada y de tó. Hasta que le tocan las flores.

Peor que si me pisas lo fregao

Y es que cuando Jason toca las flores de Haley (no su petunia, que diría Mac en la serie Fever) ésta no responde y saca el Hulk que lleva dentro. Y Jason... Bueno, eh, él es un hombre con el riego sanguíneo en el péndulo y eso de rebozarse con ella le despierta la boa ipso facto, aunque claro, eso no se lo va a decir a Haley, por lo de no parecer un pirado y tal. Y así se rompen las barreras entre los vecinos y Jason descubre en Haley a su perfecta amiga y compañera, a la vez que a un encanto de chica a la que se acercan los tontolpijos más grandes del mundo. ¿Y cómo va a dejar Jason a la pobre Haley al alcance de esos hombres? Nada, su Haley no es para ellos, porque ella es divertida, le gusta el béisbol y además cocina unos dulces que son como para que Jason la ate a la pata de la cama y no la deje escapar. Porque Jason tiene un punto débil: es un pozo sin fondo a la hora de comer y le da igual en qué soporte esté esa comida (sí, las mentes guarrers ahora mismo están acertando). Él come y come y come y deja el plato limpio y reluciente. 

Jason himself. Siempre. Pero siempre siempre.

La verdad es que este libro es de lo más sencillo del mundo. Chico y chica comienzan con mal pie pero se conocen y se hacen íntimos amigos pero sólo amigos pero ambos sienten algo más y así seguimos hasta que trocotró y blablabla y luego a ver si tal pascual y esas cosas. Vamos, que ya lo hemos leído unas cuantas veces. ¿Es eso algo malo? Pues hombre, es una fórmula que siempre funciona pero puedes acabar un poco hasta la peineta pero no por el libro en sí sino porque te canses de leer eso, aunque la verdad es que eso es culpa tuya, querida, por leer siempre lo mismo (el "tú querida" va dirigido a una lectora genérica no a ti en concreto, eh, a ver si ahora nos vas a dejar de leer que nosotras somos un encanto). En fin, que es como todo, lo mucho cansa salvo si es David Gandy. Yo, que suelo alternar lecturas, acudo a éstas cuando necesito desconectar de tanta intensidad. Digamos que este tipo de lecturas son como el sorbete viejuno que te ponen en las bodas entre platos, no te vaya a saber el chuletón a gambas. 



Así me leo yo estos libros

El caso es que no hay que pedirle más de lo que ya se ve a la legua que nos va a dar: una historia sencilla y divertida con la que pasar el rato. Es un nadismo total, lo que pasa es que éste en concreto tiene varias cosas que para mí hacen que no sea una novela de la que me vaya a acordar mucho. El principio de su relación me parece un poco forzado, no me acababa creyendo mucho que así, abracadabra pata de cabra, ya se hicieran tan amiguitos y surgiera ese sentimiento tan protector de Jason hacia Haley. El sexo está bien y se cuenta de un modo correcto pero es un poco raruno (y escaso). Los personajes secundarios son muy planos y caricaturescos (especialmente las familias, se plantea todo de un modo muy pueril -ale, ya tacho la palabra de listos que me tocaba decir hoy-). No pido yo aquí leer a Dostoyevski pero sí un poco más de cosica de fondo. Y si no, pues más descojone y una chicha mejor planteada, que aquí me ha faltado libro.



En definitiva, Playing for keeps es un libro entretenido que se lee en un plis y que igual que vino se fue. Es una lectura sencilla con pocas pretensiones que se queda un poco coja en comparación con otras pero que cumple su cometido, despejarte la mente y ponerte una sonrisa en la boca. Si necesitáis una lectura divertida (y ya habéis leído Enredados y El seductor), ésta es una buena opción. 

Por todo esto se lleva en nuestro Gandymetro...


Y medio Gandy más. 
Jason, déjame echarle un ojo a tu pequeño gran saltamontes

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Corazón de Fuego (Serie Knight 2), Gaelen Foley


Lleva años preparándolo. Al fin ha tendido la trampa perfecta para atraer a los miembros más depravados de la sociedad inglesa hasta su guarida. Ahora podrá ganarse definitivamente su confianza y sonsacarles sus más oscuros secretos.Nadie, ni siquiera su familia, sabe que lord Lucien Knight es en realidad un espía al servicio de la Corona. Y que tras la máscara del libertino se oculta un alma atormentada que ha perdido la estima de quienes más quería, que ya no confía en nadie.Hasta que el azar pone en su camino a la joven y decidida Alice Montague.


Retomamos la saga de los Knight que tan buenos momentos nos hizo pasar en Seductora Inocencia, donde conocimos a esta familia tan sumamente peculiar. Robert (ajdfhaljhfsj) ya nos habló de sus hermanos pero aquí podemos conocer a uno de los gemelos, Lucien, y yo estaba más que dispuesta a recibirle con las enaguas levantadas y el corazón ardiendo.


Pues toma, que ya no te quemas

Lucien Knight es un lord de boa floja. El gemelo del maravilloso lord Damien siempre ha estado al margen de la sociedad. Aunque tuvo una época en la que acompañó a su hermano en el ejército, acabó dejándolo por una vida más licenciosa y divertida. Bueno, al menos eso es lo que cree toda la sociedad, incluído su hermano. Pero nosotros sabemos la realidad: es un espía al servicio de la Corona que usa cualquier método para conseguir la información necesaria para garantizar la seguridad nacional. Y si tiene que matar a otros espías, pues se los carga. Y si tiene que organizar orgías, las organiza.

Vayamos aflojando los corsés

Sí, ¿verdad? Que nos den a nosotras unas buenas guarreridas. Claro que Alice Montague, la virginal señorita que se cuela por allí una noche, no piensa lo mismo. Imaginad a la pobre ahí, viendo nardos in the middle of the act por todos lados, cuando ella casi roza los cielos con su pelazo... Pero ella ha ido por una cosa y de allí no se va sin ella. Y no sabe la pobre que la cosa se va a ir de allí pero ella no.

Prepara los bajos, chata

Podría ahora contaros más cositas de la novela en el tono coñil (de coña, no de x*x*, eh) que nos caracteriza, con gifs de partirnos la caja y blablabla. Pero no. Prefiero sencillamente pasar por encima de este libro lo antes que pueda y dedicarme al siguiente. Porque, queridas lectoras, yo me ca*o en tó lo que se menea tras haber leído Corazón de Fuego. "¿Tan malo es, Kim?", os podríais preguntar. Pues no, no es que sea tan malo, pero bueno tampoco me ha parecido y eso, cuando pasa con un libro al que le tienes muchas ganas, es una M-I-*-R-*-A (que te pase eso, no el libro). Y es que este libro lo tiene todo para que guste (por eso el chasco es mucho mayor). El prota, mola. Buenorro, con secretos y una misión en la que se juega la vida, que haría cualquier cosa por nuestra chica. La prota, que de tan inocente a veces es medio lela, pero vaya, es buena gente y quiere a nuestro maromo, la soportamos. Trama amorosa complicada, posibilidad de momentos guarrers de calidad y trama no amorosa interesante que te ca*as. Y una buena escritora para contar todo. ¿Qué podemos esperar?

Un precioso libro con sabor a cielo enagüil

Pero, sin embargo, lo que obtenemos es esto.

Paté de libro mñe

La trama de amor, que tan buena pinta tiene (¡un libertino que organiza orgías con una virginal mojigata!) se desarrolla muy rápido para luego pararse de mala manera, te deja fría total. Y se entremezcla con la trama del otro espía joputa pero lo hace de un modo rarísimo, no se termina de integrar bien todo y vas leyendo a trompicones. Y es una pena porque Gaelen Foley escribe genial. Aquí hay cosas duras y crudas como en la novela anterior pero, mientras en Seductora inocencia lo hila todo bien, aquí da la impresión de que se ha montado tal pisto en la cabeza que no ha sabido por dónde cogerlo. ¡Pero si a veces te da la impresión de que lo menos importante es la historia de amor! Y no hablemos de los momentos ajshljkahfjadf... ¡Pocos poquísimos! Y la trama no amorosa la Foley no la desarrolla bien, eso no es lo tuyo, chata. Lo que os digo, que está todo mal mezclado y sale un libro que para mi ha sido difícil de leer. No lo he abandonado porque la escritora me encanta y a esta serie le tengo un cariño especial, no quiero dejar de leerla por lo que considero un resbalón. Pero vamos, que en la última parte ya leía como "venga, rapidito, que tengo a Poldark esperando" (al libro, no a Ross, ya quisiera yo).

Lucien, tus perjúmenes no me sulibeyan

Queridas lectoras, os hablo desde el cabreo y la decepción pero que no os afecte demasiado porque sigue teniendo cosas que me gustan y por las que voy a seguir con la saga. Ya os digo que estoy muy picada con el pisto familiar porque eso de ser hijos de la Zorra Hawscliffe marca carácter y no me espero nada normal y corriente de ninguno de ellos. Lucien, desde luego, es atrayentemente extraño y, por lo que ya hemos podido ver, su gemelo Damien guarda mucho más de lo que su apariencia maravillosa y su fama intachable dejan ver. Así que estoy deseando coger su libro (esperemos que éste venga sin cubazo de agua en el cardado).

In Damien we trust

Corazón de fuego me ha provocado de todo menos calores supremos. Es una novela con muy buenas intenciones pero que se desarrollan poco y mal, con lo que deja un dolorcito en el corazón y un cabreo en el cuerpecito por lo que pudo ser y no fue. Por favor, Gaelen, que te quiero mucho, no me lo vuelvas a hacer.


Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

Lucien, conmigo tu fuego ha sido chispita

martes, 1 de diciembre de 2015

The Mistress (The Original Sinners 4), Tiffany Reisz

[SPOILERS DE LA SERIE THE ORIGINAL SINNERS]

[Libro no publicado en español] 
Nora Sutherlin está retenida, atada y desnuda. En diferentes cincunstancias, estaría enormemente encantada con la situación pero su captor no está interesado en juegos. O en tener piedad.Mientras la realidad de su inminente peligro aparece, Nora se convierte en Sherezade, comprando cada hora de vida con historias eróticas sobre Søren, Kingsley y Wesley, los que, cada uno a su manera, la han tentado, puesto a prueba y torturado. Nora se da cuenta de que eso es su vida: nada tan simple, tan vainilla, como un simple triángulo amoroso. Es un nudo en una cuerda de seda, una masa enredada de deseos del cuerpo, el corazón y la mente. Y que puede desenredarse en cualquier momento.Pero en el mundo de Nora nadie está alguna vez realmente indefenso. Un grupo de amigos, protectores y amantes está preparado para hacer cualquier cosa para salvarla, incluso cuando lo único seguro parece ser el sacrificio y el sufrimiento...


Mira, el Richal también se ha leído este libro

Así estamos el Richal y yo tras leer The Mistress, el cuarto libro de la serie que me trae de cabeza ahora mismo, The Original Sinners. Y es que no somos capaces de abandonar esta historia que nos ha tenido enganchados, angustiados, on fire y emocionados, todo a la vez.

Y así también, para qué nos vamos a engañar

Nora está en una posición incómoda, literal y metafóricamente. Y ella, que se las ha visto con cosas tremendas (y no hablo de boas únicamente) no sabe cómo ejercer sus poderes de Houdini y escapar. Pero vamos, que Nora tiene tras ella al Equipo A de las fustas y los polvazos, Kingsley y Søren, que van a sacrificar lo que sea (y repito LO QUE SEA) por ella. Ah, y también Wes que lo mismo sacrifica su peinado no he dicho nada Wes me cae bien de verdad. Y un par de personas más añadidas de lo más sorprendente...

Somos The Kinky Avengers ¡Danos a Nora, cagontó!

Y con estos jugadores se inicia esta partida de ajedrez, porque así es como se plantea esta historia, cada capítulo es un movimiento de una pieza de ajedrez y cada una de esas piezas de ajedrez tiene un nombre. Así podemos ver la historia (tanto actual como pasada) desde casi todos los ángulos, aunque, por desgracia, no todos nos interesan igual ni aportan lo mismo. Yo personalmente me he emocionado con las revelaciones del pasado y me he ca**do en tó con lo que pasa en el presente (y también me he quedado así -> ¬¬). Estoy convencida de que la señora Reisz hace esto para regodearse con nuestra desesperación, porque eso es lo que consigue este libro, desesperarte, pero no en el mal sentido (o sí...). Es una narración pausada y tranquila de una situación que te pone de los nervios, con lo que no sabes si cortarte las venas o dejártelas largas. 

¡¡Que quiero saber qué pasaaaaaa!!

Pero no te preocupes porque la espera se hace más placentera ya que, donde hay un malo, siempre hay tiempo que perder escuchando unas historias (que digo yo que a ver cuándo aprenden los malos a aprovechar el tiempo, que al final se les va en tontás) y las historias que cuenta Nora son las mejores del mundo, sobre todo si involucran a Søren. Son estas historias junto con otras cosas que se nos cuentan las que nos hacen conocer más facetas de nuestro danés favorito y perder la cordura y la moralidad por el camino.

Así de claro te lo digo, Søren
  
The Mistress no es para mí el mejor libro de la saga, tengo que reconocerlo. Creo que Tiffany, a la que vuelvo a declarar mi amor incondicional (pero únicamente como fan, que lo guarrer es para Søren, eh), ha llevado a los personajes a una situación que no ha sabido resolver del modo brillante que esperaba. Es cierto que he leído de un modo ansioso, pero más por la situación en la que están los personajes que por el ritmo del libro. Aquí el camino ha sido lento y desasosegante en ciertos momentos (mola) y el desenlace tan rápido que o te escondías o te caía a ti algo (mo-la), peeeeeeeeero...

Lo siento, B., tengo que decirlo

El final ha tenido algo de WTF. Tiffany aquí brilla en los momentos en los que los personajes que nos gustan están en su salsa (por fin recuperamos a nuestra Nora y su sorna) pero en lo que no domina tropieza como yo con mis Manolos nuevos. Me parece que se resuelve todo excesivamente rápido pero para dejar tiempo después para atar cabos, hacer que algunos personajes hagan determinadas cosas que parecen poco acordes a su personalidad y dejarnos con las patas vueltas (y puede que no del gusto).

Tiffany, Tiffany, que lo mismo te has canteado un poco

Joer, leyendo lo que acabo de escribir parece que el libro no me ha gustado y no es así. A pesar de mis pegas al final en el fondo estoy bastante contenta con él, lo que pasa es que te pones a pensar en lo que te imaginabas al leer el primer libro y... Bueno, este final de serie se aleja de todo lo que yo había pensado, pero de todos modos me gusta (soy una facilona, lo sé). Algo convencional para estos personajes tan poco normales sería un cagarro, hay que reconocerlo (aunque de verdad, chata, te inventas unas cosas que mother of mine). Ya que estás en este punto, te da igual ocho que ochenta y Tiffany lo sabe, así que cierra el círculo del modo más perverso y gracioso posible.

Un resumen de The Mistress

The Mistress ha sido un digno (aunque no brillante) final para una de las series que más me ha emocionado y viciado últimamente. Es una mezcla inesperada de novela negra con guarrerismo que nada tiene que ver con el inicio de la serie y que, a pesar de las pegas que le pueda sacar, me ha entretenido y hasta me ha hecho soltar la lagrimilla. Y me ha dejado con un grato sabor de boca y una sonrisa, a pesar de todo (y eso sin catar SørenBoa). 

Así que por todo esto, The Mistress se lleva en nuestro Gandymetro...

Nora, you are the Fucking Mistress

[¡¡Y todavía me quedan los cuatro libros de precuelas, The White Years!! ¡Muajajajajajajajajaja!]

lunes, 23 de noviembre de 2015

Jane juega y gana (Chinooks Hockey Team 2), Rachel Gibson


Cansada de acudir a citas a ciegas con hombres poco interesantes, Jane Alcott parece llevar la típica existencia de mujer soltera en una gran ciudad. Sin embargo, tiene una doble vida. Durante el día es periodista deportiva, encargada de seguir a un equipo de hockey, y especialmente al portero, Luc Martineau. Durante la noche es escritora, la creadora secreta de las escandalosas aventuras de una serie de la que todos hablan.Luc tiene clara su opinión acerca de esos parásitos llamados periodistas; incluida Jane. Además, desde que tiene uso de razón se ha visto a sí mismo como un hombre soltero. Lo último que necesita es una reportera entrometida que escarbe en su pasado y se interponga en su camino.


¡Que no se diga que juzgo a una autora por una de sus novelas nada más! (A ver, que sí que a veces lo hago pero que yo, si puedo, leo y leo y leo para luego criticar a gusto, jeje). Pues eso, que ya sabéis que tenía muchas ganas de leer esta novela pero al ser la segunda de una serie, pues me leí la primera. Y qué chasco. Pero vuestras recomendaciones y las del Universo pesan más y las ganas de leer la historia de Jane no se me pasaron. Y menos mal porque me habría perdido una historia absolutamente maravillosa.

Abso-fucking-lutely

Jane Alcott es una periodista todoterreno. Escribe una columna tipo Sexo en Nueva York y otra guarrer total bajo pseudónimo (¡por eso tengo que adorar a Jane!). Y ahora le ha caído el premio gordo: seguir al equipo de hockey de los Chinooks. Pero seguirles conviviendo con ellos, viajando en el mismo avión... Y entrevistándoles al final de los partidos en el vestuario, cuando eso parece un campo de nabos saludando al que pase.

¿¡¿Pero qué maravilla es ésa?!? ¿¿Dónde firmo??

El problema de Jane es que, básicamente, no tiene ni idea de hockey pero, hey, eso no va a frenar a una profesional que quiere que la tomen en serio. Lo que pasa es que ni los mismos Chinooks la toman en serio, en especial Luc Martineau, el portero canadiense del equipo. Luc nunca jamás da entrevistas (tiene un pasado que no quiere recordar y un presente complicado en el que prefiere no pensar) y eso de tener una periodista todos los días pegada a su culo, pues como que no. ¡Y encima fea! Bueno, a ver, fea no es, pero no es una Barbie tetona de piernas kilométricas. Jane es bajita y pechiplana, se pone pijamas cuestionables y lleva gafas de lesbiana (yo veía a una Sarah Jessica Parker en batamanta. Pero en guapo, claro). ¿Y quién iba a querer tener guarrerismos con ella? Ay, jomío, pues tú, Luc.

Tranquilo, que ya te lo repetirá tu boa

Y es que Jane no es para nada el tipo de Luc pero conocer a Jane es acabar enamorado de ella. Porque Jane es trabajadora, lista, divertida, te patea el culo jugando a los dardos e insiste hasta que consigue lo que quiere (que es inspeccionar el sublime tatuaje de Luc, jgadljfgsajdgfajasd). Claro que conocer a Luc es perder las bragas por el camino, porque... Madre mía, cómo es el chaval. Ya no es que esté tó buenorro (que, obviamente, lo está), es que, de repente, se presenta en tu casa con el mejor de los regalos o tiene la frase exacta para desmontar todo el tinglado que te montas para no enamorarte de él. Vamos, que Luc Martineau es adorafollable (con especial insistencia en la segunda parte de la palabra) desde la punta de su stick hasta el final de su herradura. Y si habéis leído esta novela ya sabéis a lo que me refiero.

Te voy a sacar brillo en esa parte, Luc

En Jane juega y gana encontramos una historia de amor de desarrollo lento pero de disfrute total, de ésas en las que te vas rebozando en lo que te están contando y te ca*as en tó porque se está terminando. ¡Y despichotada 100% garantizado! Jane y Luc son dos personajes a los que es imposible no adorar. Hay malentendidos entre ellos y malos momentos, claro, pero ninguno se pasa la vida dando por **** con pensamientos "que sí que no que caiga un chaparrón". Intentan no llegar a más pero no pueden negar lo que sienten y, qué co*o, no están dispuestos a que se les arrebate la felicidad aunque ello conlleve otras pérdidas. Y yo, como lectora, lanzo confeti y fuegos artificiales porque leer cómo pasan del odio al amor es una delicia lectora.


Kim y su danza de la alegría


Cómo me alegro de haber leído esta novela, queridas. ¿Realmente es ésta la misma escritora de Simplemente irresistible? ¿O la primera la escribió el mismo mono loco encabronado que escribió La antigua magia? Porque encuentro aquí poco de la Rachel Gibson que me hizo ladear el hocico al leer la historia de Kowalsky. Es complicado no compararla con SEP por eso de escribir sobre deportistas buenorros pero se parecen poquito (sin que eso sea malo). Yo no me he descojonado de la risa pero la sonrisa de lela y el buen rollo no se me han caído al suelo en ningún momento. Y el perraquismo, de otro modo pero alta calidad. En definitiva, que ha sido una lectura maravillosa que, sin yo saberlo, me ha atrapado, me ha encandilado y se me ha metido en las lentejuelas. Inolvidable.

Por todo esto, Jane juega y gana recibe en nuestro Gandymetro...

Luc, déjame vivir en tu Lucky zone

jueves, 19 de noviembre de 2015

Corazón indómito (Familia Straton 1), Johanna Lindsey


Ella se llama Courtney. Su querido padre, presuntamente asesinado varios años atrás en una salvaje masacre de los comanches, aparece contra todo pronóstico en una fotografía de un periódico de Texas. Así pues, está vivo y ella decide hallarlo. Pero ¿en quién confiar para que la acompañe a través del peligroso territorio de los indios?Él se llama Chandos, un mestizo moreno y valiente. De sus ojos azules brotaba una dura e inquietante mirada. Su alma albergaba la dolorosa memoria de la muerte de los suyos y la imperiosa necesidad de vengarlos.A lo largo del inhóspito camino que hubieron de compartir bajo el ardiente sol del verano, sus corazones aprendieron a confiar, y el frenesí de la pasión y el deseo que surgió entre ambos les enseñó a buscar en el amor el cauce en el que dar rienda suelta a sus sentidos y apaciguar la desbordante cascada de sus emociones y sentimientos.

Leer a Johanna Lindsey es como abrir una caja de bombones: nunca sabes lo que te va a tocar. O en parte sí. Porque a esta mujer sabemos que no se le da especialmente bien hacer tramas demasiado complicadas, así que el punto de suspense lo pone el no saber si te vas a cabrear como una mona, partirte de la risa, salir con las enaguas ardiendo o quedarte con sensación de nadismo para pasar un rato.

Servidora a punto de leer "Corazón indómito"

En el fantástico blog de las Pecados Capitales había leído mucho y muy bueno del protagonista de esta novela: Chandos. Si encima me lo presentan con el aspecto de Justice Joslin, no necesitaba más razones para lanzarme de cabeza y sumergirme en la bragueta del payo historia.

Esa venorra se hace más gorda en mi boa, chata
Courtney no le teme a las víboras. Ni a las boas.

Pero no sólo de tío bueno protagonista vive una novela, sino que debe haber algo más. La chica que tendrá que enamorar o enamorarse de Chandos debe merecerlo y Courtney es su perfecta media naranja. Estamos ante una pareja que pega mucho: un hombre recto, fiel a su palabra y con un punto misterioso (y peligroso), y una joven valiente, decidida y que no se echa para atrás en sus decisiones. En definitiva, en este libro hay cero pichotismo, buenos personajes y hasta unas dosis de realismo bastante bien llevadas (YEAAAAH!). Sin embargo, es el ejemplo de que eso no basta: la historia me ha parecido flojísima, y mira que prometía. (EIIIIN??)

Mi yo interior lamentándose por el chasco 

Se nota que esta novela es ochentera, pero llama la atención que la Lindsey hiciera antes burradas como La novia cautiva y aquí tenga un aire casi monjil. Que no es que no se cate cacho, que se cata y antes de la mitad, pero a mí me ha faltado añdlkjafsñlkdfjasñlkdjfas. Teniendo a la pareja casi todo el tiempo sola en mitad del desierto, no he encontrado ese puntillo que me gusta y me tiene con los ojos fuera de las órbitas y un calentón que no lo apaga ni el cuerpo de bomberos de NYC. Con ese Chandos que destila buenorrismo, lavándose y paseándose por ahí todo despechugado, y cuyos diálogos con Courtney tienen a veces un airecillo irónico y hasta perraco, no me ha puesto con las enaguas en combustión. No sé qué es, pero algo falla. Y no es el hecho de que Chandos quiera venganza (hay otros protas vengativos que son para darles de hostias y no parar), porque también tiene tiempo para enamorarse, ni que ella sea una Pichote, porque no lo es en ningún momento como ya he comentado... Me es difícil de explicar. No me ha aburrido (gran acierto hacer capítulos cortos que invitan a seguir leyendo), pero no me ha tenido expectante ante lo que se avecinaba. Cuando ha ocurrido, pues ha ocurrido. Y ya. A esto se le llama tener buenos ingredientes como, por ejemplo, un jamón de Jabugo de primera, y hacer con él un montadito normal y corriente: un desperdicio.

¡Con la de hambre que hay en el mundo, Johanna!

Mas nosotras, las haggards lectoras, nos hemos echado peores platos al cuerpo, así que me he visto al final repelando la fuente, porque eso de dejarse comida está muy feo. Y este menú, aunque con mucho nombre rimbombante en plan Fantasía de níscalos en lecho de carne curada a la sal y virutas de pomme de terre, se queda en un revuelto de setas, jamón serrano y patatas paja. Yo me lo como tan ricamente, pero que no me pongan esos  títulos en los platos para luego servirme algo de menú diario. 

Exacto: las cosas, por su nombre

Creo que la razón de esta especie de "quiero y no puedo" tan correcta es que la terapia antiporros que empezó la Lindsey en los ochenta aún estaba por ajustar, los médicos no acababan de dar con la dosis exacta, así que aquí aún la atiborraban a pastillas de mñeísmo para contrarrestar los excesos de La novia cautiva, dejaron la historia como a medio camino de algo que pudo ser antológico. Unos años después, Johanna escribiría Ángel de Plata y mejoraría sustancialmente, al menos en lo que a perraquismo se refiere. Sé que Chandos es uno de los book boyfriends que hay que conocer sí o sí, pero esta historia se le queda pequeña no sólo a él, sino también a Courtney. Los pilla una Laura Kinsale en todo lo suyo y nos quedamos sin ovarios pa los restos...

...Y yo me como el libro al estilo Pepe

Por todo esto, recibe en nuestro Gandymetro...

Chandos, tengo que hacer un viaje y necesito escolta

martes, 17 de noviembre de 2015

Calle Jamaica (Calle Dublín 3), Samantha Young


A pesar de su comportamiento extrovertido, Olivia se siente exasperantemente insegura con los hombres; por lo general, ni siquiera es capaz de encontrar valor necesario para acercarse a alguien que le gusta. Sin embargo, trasladarse a Edimburgo ha supuesto empezar de nuevo y, después de sentirse atraída por un sexy estudiante de posgrado, decide que ya es hora de dejar de lado sus miedos e ir en busca de lo que quiere.Nate Sawyer es un seductor guapísimo que nunca se compromete, pero con sus amigos íntimos es sumamente leal. Así pues, cuando Olivia acude a él para contarle sus penas, Nate se ofrece a ayudarla a mostrarse más segura en sus relaciones con el sexo opuesto.La educación en seducción pronto deja de ser un favor entre amigos para convertirse en un intenso y acalorado romance... 


Yo iba de peregrina paseando por Edimburgo, empecé en Calle Dublín, torcí en la esquina para acortar por Calle Londres y llegué a la Calle Jamaica y allí he decidido plantar el culo, el corazón y hacerme la mansión escocesa. Ya de aquí no me mueve ni Penry porque, queridas lectoras, me he enamorado y esta vez es para siempre

Y no sabes los que aún MeCaben...

Olivia Holloway es una chica americana que vino en Calle Londres a nuestro mundo de boas escocesas. Tras la muerte de su madre, su padre y ella necesitaban ese cambio de aires y con Jo descubrieron que el aire escocés era lo que mejor les venía (nos ha jodido, con esos maromos a mí también me convienen esos aires). Aquí ha encontrado una familia y unos amigos maravillosos. Entre todos hay uno especial para ella desde el principio, Nate Sawyer, el adorafollable supremo del mundo mundial que parece sacado de la portada de GQ y que es friki por los cuatro costados. Olivia y Nate se hacen amigos pronto, comparten gustos, secretos, se toman el pelo cosa mala, se encuentran tan ricamente juntos... pero nada más, ella no entra dentro del grupo de mujeres que Nate se zumba (que son casi todas). Y es que nuestra Olivia tiene ciertos problemillas a la hora de relacionarse con los chicos. Se queja de culamen y tripilla y a eso hay que añadir que a sus veintimuchos apenas tiene experiencia sexual (el vibrador no cuenta). Pues nada chica, esto hay que remediarlo, que para eso está tu mejor amigo.

El partido y el polvete, siempre mejor con un amiguete

Y así nos metemos en el pisto de cabeza, en una especie de My fair lady con las bragas bajadas y con un cante de otro tipo, el que le sale por la garganta a Olivia cada vez que Nate le da una nueva clase. Porque a ver si os pensáis que éstos se meten en el catre sin tener las cosas claras. ¡Eh, que aquí no se fo**a sin motivo! (...) A Olivia le gusta un zagal y no sabe cómo comportarse con él. Y si queda con él y quiere tema, ¿qué hace? ¿Eh? ¡¡A ver qué hace!! La pobre le tiene que pedir ayuda a Nate para que le diga cómo va a la cosa (lo normal) y Nate le deja bien claro que le da las clases pero que son amigos y nada más y así tiene que seguir siendo la cosa (jaaaaaaaaaaaaaajaaaaaaaaaaaa). Y dicho esto, a aprender a darle al tema como si no hubiera un mañana.

Amigos que se dan al wallbangerismo

No hace falta ser un lince para saber cómo va a ir la cosa, porque entre que lo de beneficiarte a tu mejor amigo para tener experiencia es una idea de bombero y que Nate arrastra un pedrusco del pasado que ni Obelix, tarde o temprano van a sonar las trompetas del Apocalipsis para estos dos y lo sabemos. Pero mientras tanto... Oh, mientras tanto. Qué co**nudo disfrute pasamos. Bueno, y cuando llega el Apocalipsis, también. Vayamos por partes, que dijo Jack el destripador. Nate y Olivia son simplemente maravillosos. Tal vez sea porque bajo mi cardado late una friki o porque tengo muchas cosas en común con Olivia (el tamaño del culo entre ellas), pero lo de #TodasSomosOlivia aquí lo tenía grabado en la frente. Ella es fantástica, nada pichote, graciosa, directa, inteligente, un pu*o encanto. Y si digo estas cosas de ella, para Nate ya ni sé lo que decir que no sean sonidos incoherentes o algo parecido a la berrea. Es ADORAFOLLABLE con especial énfasis en el ADORA y en el FOLLABLE. O sea, la pu*a perfección. Y ojo que no es nada perfecto pero madre mía, si hay un maromo que me ha tocado los bajos la tecla en esta serie es él. Vamos, nivel Braden o más. PERO CON HOYUELOS.


Ahí mismo, adorado Claflin #AdiósVida
Y en el culo seguro que tambiénkjhdakjhfaj

[Sí, el gif del Hunnam está totalmente justificado. Sip. Mucho.]

La relación entre ellos es genial, con diálogos ágiles y graciosos, y guarracos y directos en los momentos hot, justo como me gusta a mí. Uno de los graaaaandes aciertos de este libro es que el punto de vista desde el que se nos cuenta la historia (Olivia) no es el del personaje traumatizado. Los dos anteriores los narraban las chicas y ambas estaban fatal de lo suyo, lo que podía *oder la lectura. Aquí el que está fatal de los suyo es Nate pero 1. él apenas lo demuestra y 2. como nos lo cuenta Olivia no tenemos que escuchar las posibles comeduras de tarro maromiales. Y ESO ES BIEN. La verdad es que Samantha Young aquí se ha sacado de la manga un libro perfecto (dentro de su nadismo). Esta mujer no destaca por su escritura impactante así que, si la historia flojea, se le ve el cartón rápidamente (igual que a la cabeza de Sam Heughan). Pero en este caso hila la historia de un modo maravilloso (siempre partiendo de la base de que la premisa de follar con un amigo para aprender a mí me parece una tontería suprema), uniendo momentos de risa tontaca y de dolor de corazoncito con lenguaje pornoguarrer y momentos megahot que, ay por Dior, estoy empezando a hervir únicamente al recordarlos.

El efecto Nate en nuestros bajos

Y siguiendo con las cositas de esta serie, seguimos disfrutando de la evolución de nuestros anteriores personajes (Bradenakhsfkjashfkjsdfhahgdjafd y todos los demás). Ah, una cosa os digo, entre la lectura de Calle Londres y ésta tenéis que leer Castle Hill, que es una relato corto sobre unas cositas que les pasan a Bradenjdhfakjhf y a Joss y que transcurre en parte paralela a Calle Jamaica. Poneos las bragas de goma apretá #FreeHaggardAdvice. 

Queridas mías, he adorado por completo Calle Jamaica. Es la historia de dos amigos que por sí mismos te encantan pero que, cuando están juntos, te hacen reír, te hacen disfrutar y te hacen ser feliz leyendo (y no querer nunca jamás que se termine su historia). Es un libro sencillo magníficamente desarrollado y cuya única pretensión es enamorarte y dejarte con las enaguas ardiendo. Y desde luego que lo consigue.

Por todo esto tenemos que darle a Calle Jamaica en nuestro Gandymetro...


Nate, tú eres mi forever

                     
Tras el comentario de nuestra querida Darcy, actualizo esta reseña para comentar una cosa sobre este libro que me parece importante. Esta serie la estoy leyendo en inglés a pesar de que está publicada en castellano. Puede que sea rarunismo mío pero algo en la traducción de Calle Dublín me pareció extraño y preferí pasarme al inglés, algo de lo que no me arrepiento. No sé cómo es la de Calle Londres pero sí he visto cómo es la de este libro y, sencillamente, es espantosa. Me da vergüenza ver eso publicado y estoy segura de que hay traducciones de fans por ahí mejor hechas, a ese nivel de despropósito llega. Por supuesto no os digo que leáis algo amateur cuando tenemos la suerte de poder leer traducciones maravillosas pero, chicas, Ediciones B ha hecho una traducción que ni un mono loco. Tenía que decíroslo.