lunes, 27 de abril de 2015

Honor de medianoche (Trilogía Highland 3), Marsha Canham


En el invierno de 1745, en las frías montañas de Escocia, Anne vive angustiada entre dos mundos. Su familia, miembros del poderoso clan Chattan, hierve en deseos de unirse a la causa jacobita contra los ingleses. Sin embargo, su marido, Angus, jefe del clan, ha decidido apoyar a los invasores para no condenar a su gente en una causa que considera perdida. Casados muy jóvenes, en un matrimonio acordado, ambos han llegado a amarse con pasión, hasta que la guerra se ha interpuesto entre ellos. Los secretos que esconde Angus y la aparición de un antiguo amor de Anne, un apuesto guerrero escocés entregado a la lucha, no hacen más que precipitar los acontecimientos...


Por fin he leído la última novela de esta trilogía. Mi querida Kim me la regaló en papel con motivo de nuestra reciente gathering en la que, entre otras cosas, visitamos al exposición dedicada a Outlander, así que de highlanders iba la cosa ese día.



Las Haggards y Jamie Fraser

Este libro puede leerse de manera independiente a los anteriores, puesto que no sucede después, sino a la vez que el segundo, y tiene al atractivo añadido de estar protagonizado por personajes reales: la coronela Anne Farquharson, su marido Angus MacKintosh y un antiguo amor de juventud llamado John MacGillivray. Con una mujer y dos maromos, a cual más guapo, seductor y maravilloso, el lío en forma de sandwichito está servido. Marsha Canham ha añadido a los hechos reales el triángulo amoroso para darle más emoción a la historia y dotarla de romanticismo. Eso no molesta para nada, sino todo lo contrario al crear tensión añdjalsñjfalñsdjksfs de la que nos gusta.



Anne se crió con un montón de primos y rodeada de hombres, así que tiene poco de niña remilgada y mucho de guerrera, pero de las de verdad, sin pichotismos ni capulladas de las que te hacen agarrar el libro y tirarlo contra la pared, además de ciscarte en la autora. Ella y Angus se casaron en un matrimonio de conveniencia por mediación del abuelo de Anne, un escocés cabezón y con genio. A pesar de haberse casado así, disfrutan de una relación estupenda, aderezada con raciones de scottish breakfast (IYKWIM) a la hora que sea, da igual que entren las ganas de comer por la noche. Pero resulta que no están de acuerdo en lo que al conflicto jacobita se refiere: Angus ve que eso no va a ningún lado mientras que Anne es una ferviente seguidora del Bonnie Prince Charlie. Esta circunstancia los separa y hace que la pareja feliz peligre cuando Anne empieza a creer que su marido realmente no la ama y prefiere estar definitivamente del lado sassenach.

El corazoncito de Anne sufriendo mucho

Con su marido en el bando enemigo, Anne es elegida cabecilla de los clanes relacionados con los MacKintosh, pero necesita de un hombre que la represente. Y hete aquí que reaparece en la vida de Anne un maromo de su pasado, el guapísimo John. En su época de adolescentes tuvieron sus escarceos y él casi se la come viva contra una pared durante una feria. Anne no ha olvidado los fuegos que sintió en los bajos en aquel momento y sin su marido cerca, al que considera un traidor para pena de su alma y de su xixi, la tentación es grande. ¿Será nuestra heroína capaz de ponerle los cuernos a su esposo? ¿Resistirá John los impulsos de agarrar a Anne y darle lo que su scottish boa reclama a gritos desde hace años? Porque menuda cosa tiene este hombre entre las piernas, que no se me olvide decirlo. Ojo al fragmento que empieza con una descripción del cuerpazo de John y que termina tal que así:

"[...]; en las ingles el vello era más abundante y oscuro. Anidada allí estaba la prueba de que los rumores que había oído acerca de sus proezas tenían bastante fundamento en la realidad. Y allí fue donde detuvo su mirada, y entonces fue cuando dejó de respirar, porque mientras miraba, el miembro comenzó a levantarse e hincharse."

Anne midiendo y flipando

Y así está la situación, con Anne como coronela y con John a su lado, mientras que el marido ejerce de traidor... ¿o no es realmente así? Lo que más me ha gustado es la determinación de los tres protagonistas y lo bien dibujados que están sus caracteres: Anne, apasionada y valiente; Angus, inteligente y precavido; y John, qué decir de John... Es adorafollable hasta decir basta. No habrá compañero más fiel y entregado a la causa de Anne que él. Cómo he sufrido con su historia, me daban ganas de meterme en las páginas y darle un achuchón gordo, lo que viene siendo un abrazo chillao.


John, ven p'acá que te estrujo


Sabiendo como sabemos que los del lado jacobita van a acabar mal porque la novela está ambientada en todo lo que ocurrió con los clanes hasta Culloden, Marsha siempre tiene sus ases en la manga para hacernos sufrir de manera extra como ya ocurrió con Corazón audaz. Menos mal que nos adereza lo triste y todo el lío político y militar con muchos momentazos de gran carga erótica, narrados con clase (esas faldas masculinas que suben y esos pantalones femeninos que bajan...), y con otros ratos de tensión sexual no resuelta que me han tenido chillándole al libro para que ahí pase algo o me daba un ataque. Uno de ellos es especialmente añdjkalñskjdfasñldjfa y podría ilustrarlo con esta imagen:

Sustituya usted a los gatitos por John y Anne

En resumen, que siendo una historia de la que se sabe el final está tan bien escrita y documentada que no aburre, mucho menos cuando tienes el gusto de tropezarte con una protagonista femenina con los ovarios bien plantados que, encima, existió realmente, lo que le da un añadido aún más atractivo a la novela. Súmele usted a los dos maromos, a cual más adorafollable y melofó, cameos de personajes de las anteriores novelas y unos cuantos villanos a los que odiar, más documentación como debe ser y tendrá una buena novela histórico-romántica. Marsha queda confirmada como una gran autora de historias de highlanders, sí señora.


Por todo esto, recibe en nuestro Gandymetro...


Quiero ser el relleno del sandwichito de Angus y John

viernes, 17 de abril de 2015

El Rey (Serie La Hermandad de la Daga Negra 12), J.R.Ward


Después de haberle dado la espalda al trono durante siglos, Wrath, hijo de Wrath, finalmente asumió el cargo de su padre con la ayuda de su amada compañera. Pero la corona pronto le empieza a pesar. Mientras la guerra con la Sociedad Restrictiva prosigue con furia y la amenaza de la Pandilla de Bastardos se hace cada vez más real, Wrath se ve obligado a tomar decisiones que pondrán todo -y a todos- en peligro.Beth Randall creía que sabía a lo que se exponía cuando se unió al último vampiro de sangre pura del planeta. No iba a ser un camino fácil. Pero cuando decide que quiere un hijo no está preparada para la respuesta de Wrath, ni para la distancia que se abre entre ellos.La pregunta ahora es: ¿triunfará el amor o se impondrá el deber de la herencia?


Parece mentira que haya llegado este momento pero, sí, por fin me he puesto al día con esta serie.

Kim, al terminar este libro

[Bueno, la verdad es que cuando escribí esta reseña aún no se había publicado The Shadows, así que era verdad que estaba al día. Sin embargo, The Shadows ya ha salido, pero, como ya lo tengo leído, puedo decir que sí, efectivamente, estoy al día, ¡yuhu!] 
A ver, queridas lectoras, vamos a situarnos brevemente en el universo vampiril. Wrath, hijo de Wrath (y seguro que nieto y bisnieto, que para qué vamos a innovar) es el Rey de los vampiros. "Rey" en inglés se dice "King" (aprendiendo idiomas). Este libro se llama The King. ¿De quién va este libro...?

¿¿De mi Wrath?? OMG!!!
Come to me, baby

Efectivamente, aquí Wrath es el protagonista y yo ya no sé ni dónde subirme para gritar a los cuatro vientos mi amor por él. Que ya era grande antes de leer este libro, pero ahora...


Así te quiero-ro-ro-ro-ro

Wrath es el famoso Rey Ciego al que conocimos en el primer libro de la serie, Amante Oscuro. La historia de su ascenso forzado al trono ha sido nuestra fiel compañera en mayor o menor medida durante toda la saga. Y su historia de amor con Beth, la mestiza hija del añorado Darius nos robó el corazón desde el minuto uno. Desde hace unos libros estamos que no vivimos con nuestro rey porque la llegada de Joputa Xcor y su Banda de Bastardos amenaza con quitarle todo lo que tiene, hasta la vida.


Así te espero, Xcor

Wrath se mea en todo lo que se le ponga por delante, en Xcor y en la glymera, para proteger el legado de su padre y el futuro de su Hermandad y su raza. Pero cuando es su Beth la que se pone por delante... ¿Qué debe hacer? ¡Si la va a perder tome la decisión que tome!

Así va Wrath por la vida

¿¡Quién iba a esperar ese abismo entre nuestra adorada pareja!? ¡Yo no, desde luego! Ellos se quieren con locura pero ninguno está dispuesto a ceder porque, además, ¡los dos tienen razón! 


Mierda vida, mierda tó

Wrath tiene que enfrentarse a la revuelta que Xcor y su banda de Joputas están gestando contra él y a la complicada situación con Beth. Y siempre teniendo como referencia todo lo que pasó con sus padres (cuya historia se nos va contando también en este libro). Se cierra así el círculo entre Wrath padre y Wrath hijo, el rey que se convirtió en guerrero y el guerrero que se convirtió en rey. Y todo esto lo leemos con vicio y ansiedad, porque Ward tiene un modo de narrarnos todo lo relacionado con Wrath, para mí, muy especial, con un profundo sentimiento de amor hacia este personaje, que hace que leamos casi con reverencia e infinita emoción. ¿Cómo lo logra usted, señora Loca?


¡Y a ver quién me tose!

Este libro supone un cambio de rumbo en la serie de nuestros vampiritos favoritos. Ya no hay título de Lover Blablabla porque no tenemos más Hermanos a los que emparejar (¡indignación suprema!), pero eso no significa que no haya nuevas parejas, ojo (¡qué sería de nosotras si nos quitaran el olor a macho especiado que dice Mine cuando su boa descubre a su hembra de valía!). Y estas parejas no van a esperar a otros libros para follar echar un polvo hacerse cariñitos sexuales. ¡Que aquí se ha venido a fo**ar! ¡Hombre ya!


¡Vamos, Trez! ¡Enséñanos tu Sombra!

Se mantiene la estructura habitual en los libros de esta serie, una trama principal y un montón de secundarias (palabras claves: un montón). Yo creo que, como la principal es la de Wrath, he cogido el libro con ansia y he entrado en el juego rápidamente, pero comprendo que a algún lector le pueda costar seguir el hilo (esto parece ya una obra de Ella-Laraña), porque, además, los Hermanos aparecen poco (aunque hay algo relacionado con John Matthew que nos tiene...), así que Saxton, Assail, o Xcor se la pueden pelar (que Xcor a mí me la pela mucho). Mientras que yo estoy intrigadísima con Assail (¡qué final!) y con las Sombras (iAm y Trez, de las que vamos a saber mucho más en el siguiente libro), la trama de Xcor me parece de un mñenismo supremo. Este chico es una gaseosa, mucha fuerza, mucho te-vas-a-cagar-Wrath pero, de repente, a tomar por Cullen todo y a otra cosa. Puede que por el hecho de que haya hecho bluff se abra una trama medianamente interesante con él pero a ver cómo se las arregla la Ward para que yo no quiera despellejarlo por todo lo que ha hecho para derrocar a Wrath. ¡¡Tengo las antorchas preparadas!!


Te lo digo de buen rollo. Por ahora.

En fin, queridas, The King ha sido una grandísima lectura, vertiginosa, adictiva y que me ha llegado al corazoncito. Esto, por supuesto, es una visión total y absolutamente parcial porque pierdo la objetividad por completo cuando hablamos de Wrath, pero haber tenido un segundo round con él y que haya sido de esta calidad me ha dejado en modo happy tolili continuo.


LalaWrath, lalaWrath, soy feliz, soy feliiiiiiiiiz

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...


Wrath, siempre reinarás en mi corazón y bajo mis enaguas

jueves, 9 de abril de 2015

Paraíso Robado (Segundas Oportunidades 1), Judith McNaught


La belleza y elegancia de Meredith Bancroft son temas constantes en las notas sociales de Chicago. Es una alta ejecutiva de las tiendas propiedad de su familia y, a pesar de estar rodeada de hombres ricos y atractivos, sigue envuelta en el misterio... y sola.La figura varonil del magnate Matthew Farrell enciende las fantasías de las mujeres, pero él también permanece extrañamente solo. Ninguno de ellos ha podido olvidar esa noche de pasión que compartieron siendo muy jóvenes. Él venía de una niñez desheredada. Meredith había desafiado a su acaudalado padre, enamorándose de ese joven apuesto y fogoso, pero aparentemente sin futuro.Están hechos el uno para el otro, pero una muralla de mentiras y temores los separa. Si tan sólo pudieran volver a creer y atrapar nuevamente el milagro del amor...


Tenía yo ganas de cambiar de género y pensaba darme un homenaje en forma de enaguas cuando, de repente, me vino a la cabeza este libro, que lo tenía pendiente desde que me lo recomendó nuestra querida Lucía (experta en romántica y en Judith McNaught). Nuestras Sweeties me dieron el empujón definitivo y tuve que ponerme a leer este clasicón. Porque Paraíso robado (voy a guardarme mi opinión sobre la traducción, pero me parece una mierda) es un clasicón de la novela romántica, uno de esos libros de fama que, siempre que preguntas sobre él, todo el mundo te contesta así:


AjdksajdkhaBONITAjafdjahfjadfMATTFARRELLjfgahfdkfdvbjha

Meredith Bancroft fue una niña rica que lo único que quería era sentirse integrada en su colegio y querida por su padre. A pesar de ser una hija modélica, éste la trataba no como a una niña sino como a un adulto, y siempre con cierto resquemor, como si fuera el fiel reflejo de su díscola madre. Meredith se sentía sola y desplazada, soñando despierta con su adorado Parker Reynolds. Su físico tampoco le hacía un gran favor, todo hay que decirlo. Sin embargo, con dieciocho años ya ha pasado la mutación adolescente y se ha convertido en una flamante Grace Kelly. En una fiesta del club conoce a Matt Farrell, un guapísimo y fornido morenazo, obrero en una fundición (*inserte aquí múltiples babeos*), que ha ido con un tontolpijo que quería burlarse de él. Meredith siente simpatía por Matt y decide rescatarle, guiarle por el club y tomarle el pelo a los viejales, algo que sorprende y encandila a Farrell, que va a terminar la noche de un modo que no esperaba...


Haciendo pilates extremo

Pero ambos pertenecen a mundos totalmente distintos y, si bien esto no les importa a ninguno, la vida (y otras cosas...) acaban por separarlos. Once años después, Meredith es una alta ejecutiva en los grandes almacenes de su familia y Matt ha hecho realidad su sueño de ser un rico empresario. Y ambos sienten un especial resentimiento hacia el otro. Cierta noche en una fiesta se reencuentran y... Bueno, eso ya lo leéis, porque todo esto que os he contado ocupa la primera cuarta parte del libro.


Yo no puedo ni coger una copa, como para coger ese libro

Sí, queridas lectoras, esto es un tocho impresionante (¡más de 700 páginas!) que yo he devorado como si fuera un relato corto (¡qué sería de mí sin mis exageraciones!). Y es que la historia de Matt y Meredith me ha gustado tantísimo... Y no os voy a engañar, Matt Farrell es lo que más me ha gustado, un maromo de libro que ha ido directo a mi top de hombres de mis sueños (y de ahí sale una autopista directa a mi cama). Un segundo, que os pongo una foto de él.


¡Hola! Soy Matt Farrell, el hombre de los sueños de Kim
Yisuscraiiiiiiiiiiiiiiiiist!!!!

Pero ojo cuidao a cómo es Parker Reynolds, el hombre que se disputa el amor de Meredith con Matt.


Hola, soy Parker Reynolds y tus bragas están en el suelo

Le podremos reprochar muchas cosas a Meredith, pero mal gusto con los hombres, never!
Leyendo esta novela y viendo cómo es Matt no podía evitar pensar que tal vez Lisa Kleypas cogiera a Matt como modelo para crear a otro de los hombres de mis sueños porque, queridas lectoras, Matt Farrell y Hardy Cates son iguales (y no voy a comentar nada de Mi nombre es Liberty, que ya sabéis cómo me pongo).


Kim, ahora mismo

Pero vamos a seguir con Paraíso robado, que me pongo frenética en bucle y no salgo de ahí. Lo que os iba diciendo, que es un libraco considerable pero que hay tanto pisto en él que la lectura se hace rápida y adictiva. La novela toca muchos palos (ay, Matt, tócame a mí con tu... palo) pero aquí lo importante es la historia de amor y es lo que lleva el gran peso de la novela. Eso hace que al resto de tramas (que son importantes) se les dé puerta rápidamente y justo eso es lo que ha hecho que no me parezca una novela totalmente redonda (todo el problema empresarial, lo de las acciones, lo de los padres, etc. se resuelve de un modo muy precipitado). Pero la historia de amor entre Matt y Meredith...

A la par que ajhfdksajfhjkdfhaljksdfh

Llena de malentendidos, de deseo, de pasión, de amor, amor, ¡amor! ¿Le pedís algo más a una novela romántica? (unos buenos polvos, ya lo sé. ¡Pero ésta los tiene! Lo que pasa es que no los leemos, jajajajaj -al menos, no como nos gustaría hacerlo-). ¡Y también llena de humor! Porque Matt y Meredith se entienden a la perfección hasta en eso, tienen diálogos inteligentes y graciosos, llenos de humor, de esos que te dan ganas de comerle la boa a Matt. 


Sobre todo si hay roscón de Matt en el menú

Ésta es una novela de 1991 (situada en el 1989), de la época del cromo y el cristal en las oficinas, de las primera altas ejecutivas que se vestían del modo más masculino posible para ser tomadas en serio, de las novelas románticas con poca descripción sexual (¡se usa la palabra "MIEMBRO"! -para decir po**a-). No se parece a lo que leemos actualmente, aquí no conocemos el calibre de las boas ni si se chorrea adecuadamente, aquí un polvete dura líneas y no páginas. Pero ojo que esto no es ningún problema porque Judith McNaught narra estupendamente la novela (a ver, que si fuera más descriptiva en los momentos akjhfdakjhfsdkjfhas ya sería maravilloso, pero aún así te toca el volcán interno). 


Matt y Meredith se han puesto al tema y yo estoy que ardo

Queridas lectoras, esta novela destila clase en cada polvo párrafo. A veces es un poco naíf y se dan demasiadas explicaciones, los malentendidos no duran demasiado... Pero si la lees sabiendo que pertenece a otra época y a otro estilo de novela romántica, la disfrutas estupendamente. El humor, el amor, el sufrimiento y los momentos ajfghdjkalfghjsdhfks hacen de esta historia una maravilla con hombreras y laca ochentera que se ha cogido el rinconcito del fondo a la izquierda de mi corazón.
Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...


4 Gandys y medio de Matt Farrell, por favor. Me lo llevo puesto

lunes, 6 de abril de 2015

Amante al fin (Serie La Hermandad de la Daga Negra 11), J.R.Ward


Qhuinn, hijo de nadie, está acostumbrado a valerse por él mismo. Repudiado por su casta, apartada por la aristocracia, ha descubierto finalmente su verdadera identidad: uno de los luchadores más sanguinarios y brutales en las lucha contra la Sociedad Lessening. Pero su vida está incompleta. Aunque la posibilidad de formar su propia familia no va a ser fácil de conseguir se siente vacío por dentro, le ha entregado su corazón a otra persona…Por otra parte Blay, después de años de soportar el dolor de un amor no correspondido, parece haber superado por fin sus sentimientos hacia Qhuinn. Y ya era hora, pues al parecer Qhuinn ha encontrado a su pareja perfecta en la Elegida con la que va a tener un hijo. Y aunque es duro para Blay ver a la nueva pareja, él sabe muy bien que el hecho de construir su vida en torno a un sueño imposible sólo le romperá corazón. Además, antes de poder seguir adelante, Qhuinn tendrá que entender y aceptar algunas cosas oscuras de su pasado…


Once libros llevo ya de esta serie y hay una cosa que debo reconocer alto y claro: soy adicta a la Hermandad de la Daga Negra (por desgracia, a los libros nada más, porque no pillo a un Hermano por banda, que si no...)


Id desfilando. Phury, tú no

Amante al fin era uno de los libros de la serie que más ganas tenía de leer porque tiene a dos personajes maravillosos como pareja protagonista: Qhuinn y Blay. Y también es uno de los más especiales, ya que ambos son machos de valía. Es decir, que es un M/M, también conocido como coge-tú-mi-boa-que-ya-me-ocupo-yo-de-la-tuya. Mi primer M/M, de hecho.


Tarde, ya lo ha hecho Qhuinn

Qhuinn nació con un pequeño defecto: tiene un ojo verde y otro azul. Algo que para los humanos no tiene importancia, en el mundo de la glymera (la aristocracia vampirita) es casi una maldición. La familia y los sirvientes de Qhuinn le repudian por eso y el pobre carga durante toda su vida con esa maldición, la de ser poco menos que un paria, un borrón en la perfección familiar. Menos mal que siempre ha tenido su gran apoyo en su mejor amigo, Blaylock, y en su familia, que le acogen y quieren como a un hijo más. Juntos han recorrido todas las etapas, siendo unos pretrans, protegiendo a John Matthew y acompañándole por su periplo vital, enfrentándose a Lash, descubriendo su propio destino, sus propios sentimientos... Y separándose por ellos, ya que Blay le confiesa a Qhuinn su amor por él y éste no es correspondido.


Qhuinn. Y Blay. Y todas leyendo su historia

Y aquí tenemos el pisto de feelings liado, porque Qhuinn siempre ha tenido muy claro que, aunque su boa haga excursiones por ambos lados, su futuro está con una hembra de valía. Pero cuando sus sentimientos le indican otras cosas... Qhuinn decide ir a por Blay aún sin saber que, cuando le dice



...también le está diciendo



Hay que reconocer que con Qhuinn la Ward se ha lucido pero bien, anda que no tiene frentes abiertos: que si los sentimientos que arrastra por el trato de su familia, que si todo el problema con Blay (ya no es que se aleje de él, sino que nuestro pelirrojo favorito -Jamie Fraser no, Blay, que también lo es- va y se da al fornicio con el primo de Qhuinn), que si el hecho de que va a ser padre...


Lo que lee usted, señora sencilla y natural

Lo de que Qhuinn vaya a tener un hijo es uno de esos WTF que a la Ward le gusta regalarnos y que nosotras nos comemos como si fuera un maromo bien plantao, enterito y tan ricamente. Porque a Qhuinn lo queremos mucho y hemos sufrido tantísimo por él que le deseamos lo mejor, hasta un bebé concebido (y salvado) en el mayor de los rarunismos. Además, que el bebé está relacionado con otra de las tramas...


Been there, chata

Y ése es uno de los dos problemas del libro, la cantidad de historias que se cuentan. Hay tanto jaleo de tramas que te cuesta ubicarte. Además, hay nuevos personajes y se echan de menos más apariciones de nuestros Hermanos (eso sí, maravilloso el momento en el que los vemos en uno de sus rituales, yo lo leí con los ojos llorosos y las bragas en el techo). Y no todos los personajes te interesan igual... Los restrictores salen poco pero la Ward ya les ha dado un giro nuevo que a saber por dónde sale. A Xcor lo odio mucho pero vamos viendo algunas cosas que hasta hacen que nos dé pena (pero poca, que aún guardo la esperanza de que Wrath lo despelleje lentamente). Assail y Sola Morte son nuevos y no quieres leer de ellos porque a quién co*o les importan pero luego les vas viendo la gracia. Y por fin podemos conocer algo más de las Sombras, iAm y Trez, íntimamente relacionados con Rehvenge y Xhex pero, hasta ahora, unos desconocidos para nosotros. Y sí, estos también tienen su pisto particular.


La Ward, tras escribir todas estas locuras

El otro problema del libro es que, con tantas historias paralelas, la historia de Qhuinn y Blay no se narra aquí, ha pasado tanto entre ellos en otros libros que Amante al fin es su desenlace pero no su desarrolloDebo reconocer que se me ha puesto un poco el moño ladeado al ver lo poco de su relación que se nos cuenta aquí. Han sido muchos libros esperando su historia y creo que su trama, a pesar de ser la principal, ocupa lo mismo que el resto y eso, para ser el eje, me parece escaso. ¡Señora Ward! Usted que ha sido tan valiente de meternos un mixto de boas en una saga megaventas y de extreme perraquismo, ¡debería haberles dado el espacio adecuado! Esta historia de amor maravillosa tendría que haber estado más desarrollada. Aún así, disfrutamos de momentos preciosos (bordeando lo cursi al final pero who cares!) que nos compensan todos los sufrimientos que hemos vivido con ellos.


Nuestro xixi corazoncito leyendo los amores de Qhuinn y Blay

Y sí, lo de xixi está bien puesto, porque ésta es una historia de amor pero también de follisqueo y perraquismo como les gusta a nuestros vampiritos (y a nosotras). Al no haber leído antes nada M/M, existía una pequeña posibilidad de que no me pusieran los momentos ajahdfjakhfjkdahs de este libro (bueno, viendo mi reacción a estos dos en los libros anteriores ya sospechaba que me iban a encantar pero nunca se sabe cómo te van a reaccionar los bajos y la cabeza). Pero chicas... ¡Platos combinados de boas a mí!


¡Pero todas juntas no!

Me ha encantado leer los momentos folletiles de estos dos, me he puesto muy perraca y eso que ahí yo no podría haber metido baza. Puede que la Ward no sea tan descriptiva como en el resto de los polvos vampiriles pero son de alta calidad y de alto componente hot (mucho más que los de Phury, jijijiji). Ver a Qhuinn y a Blay en acción y por fin entre ellos ha sido de sufrir calores intensos hasta en el carnet de identidad. Así que ahora se abre ahora la puerta a un mundo lector desconocido para mí pero seguramente maravilloso... Machotes who fuck love each other! Here I go!! ¡Muajajajajajajaja!
Amante al fin ha sido una lectura maravillosa aunque me he quedado con la sensación de que la historia de amor entre Qhuinn y Blay necesitaba más espacio para poder brillar como estos dos machos de valía se merecen.
Por todo esto, se lleva en nuestro Gandymetro...


Qhuinn y Blay, sois el pan del sandwichito de mis sueños

miércoles, 1 de abril de 2015

El señor de la medianoche, Laura Kinsale


La apasionante historia de amor entre un ex salteador de caminos y una joven ávida de venganza. Leigh lleva meses buscando al legendario "Señor de la medianoche", un bandolero que abogaba por las causas justas y que desapareció hace tres años de Inglaterra. Solo él puede enseñarle el arte de la espada y ayudarla a vengar a su familia. Pero el bandolero ya no es el aventurero intrépido y seductor de antes. Ahora es un hombre solitario, herido, que no quiere saber nada de su azaroso pasado, pero que tampoco puede evitar enamorarse perdidamente de la joven Leigh.


Con la cabeza medio ida tras el dark romance (que Epílogo, la historia de Caleb, me espere sentada; paso ya de redenciones de perturbados de ese calibre), me fui directa a los clásicos. Una Kinsale en vena necesitaba a la de ya. Pero claro, no recordaba que Laurita tiene ese don de hacer unos protagonistas que no son los típicos de las novelas románticas. Una lee el título de este libro, ve esa portada y ya está dejando charcos sólo de pensar en lo que le espera: un macizo que entra por las noches a las alcobas y deja a las damas con las enaguas para el tinte. Pues no, queridas, Laura gusta mucho de los traumas también y allá que yo sola me metí en la boca del lobo, casi literalmente, porque hay uno de verdad.

La nota exótica de la novela

No, no penséis que este S.T., el protagonista, es un retorcido como podría haber sido Samuel Gerard de Sombra y Estrella por sufrir lo mismo que el perturbado de Caleb/Kéleb/James Cole, aunque es el tipo de héroe que le gusta a Laura: imperfecto. Lo que le pone a esta mujer la desgracia, oiga: Christian Langland no podía hablar, el citado Samuel había tomado el camino de los ninjas por su pasado de abusos, Gryf llevaba lo suyo también... Estoy por decir que el único que se libra de momento es Trevelyan, un protagonista más fresco que el pan Bimbo. En el caso de S.T., está sordo de un oído por culpa de un accidente, lo que le impide mantener el equilibrio para montar o luchar a espada como hiciera en sus tiempos de asaltador de caminos a lo Robin Hood. Lejos de ser un tío serio o amargado, la verdad es que tiene su encanto el señor y la novela podría haber tenido más gracia si la protagonista no fuera una insoportable. Ella es la auténtica traumatizada y eso la convierte en una petarda de cuidado. La idea de su búsqueda de venganza está muy bien, pero es que no hay quien la aguante. Le dice a S.T. de todo menos bonico al tiempo que viene y se acuesta con él. El cabreo que he cogido leyendo este libro es monumental, porque veo que ni la Kinsale se salva de la quema, aka, el Club del Porro. Si casi estampo el kindle con La antigua magia de Lisa Kleypas, con ésta un poco más y lo quemo.

Sólo con las de MM ya tengo para una buena fogata

La diferencia con Lisa es que a Laura le gustan las complicaciones en las historias, nada de cosas sencillas. La manera de construir las tramas es bastante retorcida, tienen muchas idas y venidas, y en este caso el sello de la autora está presente, lo que hace que una no sepa cómo se va a desarrollar lo que cuenta. El problema en El señor de la medianoche (para mi gusto, ojo) es que no cuaja la relación entre los protagonistas e, insisto, más por culpa de ella que de él. Te puedes llegar a creer que S.T. sienta algo por Leigh porque lleva tres años sin catar hembra, te puedes medio tragar que la admire por su determinación, pero conforme vas conociendo a la susodicha, lo que debería pasar es que a S.T. le entren ganas de arrojarla por un precipicio y echar cal viva por si aún tiene fuerzas para soltarle algún estufío. 

¿Dónde está Jaime Lannister cuando se le necesita?

Otra marca de la casa son los polvetes un tanto WTF. Aquí se nos corona la Kinsale, os lo juro, pero para mal. Capaz de ponernos con los ovarios hechos cisco al meternos en la piel de Maddy y su "me siento inquieta" (ñadjkfañlsjkdfañslkdfjasñlkdjf), dejarnos locas con ese sexo raruno entre vírgenes de Sombra y Estrella o divertirnos con los adolescentes pillados en el ajo de El profesor de francés, aquí no sé qué narices pasa que me importa tres pepinos lo que hagan o cómo lo hagan, porque extraño también es un rato. Como la química es cero, pues eso. Que follen, que me da igual que sea esa cosa rara del principio  como que más adelante la otra venga en plan Maddy pidiendo guerra sin saber por qué (pues porque te pican los bajos, imbécil), se lo tire y luego le diga insultos a tutiplén. ¿A que no entendéis nada? Pues servidora tampoco y tenía toda la información.

Laura Kinsale en el lado oscuro

Decía más arriba lo de la complicación de la historia. Aquí el malo es un tío sectario que tiene a todo el pueblo de Leigh sometido a su santa voluntad con sus rollos religiosos, que ya veremos qué tienen realmente detrás, que no es lo que parece. Vale, sí, todo esto está muy bien, a la autora no se le puede negar que sabe escribir... Es la trama lo que no me ha terminado de decir nada. Demasiado lenta al principio y embrollada después. Y mucha cabezonería en Leigh que por momentos me recordaba a Gryf, al que daban ganas de ahogarlo en la última parte de El corazón escondido. Pudiendo haber hecho una protagonista femenina atractiva debido a su desgracia personal que trata de ocultar bajo una coraza, Laura la ha convertido en una especie de khaleesi de la vida. Y digo sin cortarme un pelo que a Daenerys no la aguanto (he leído las novelas, queridas).

Qué estupenda soy, qué fría... Y QUÉ PICHOTE

En fin, que lamento mucho tener que decir esto, pero ha sido una total decepción. Conforme iba avanzando me daba cuenta de que la cosa no tenía arreglo e iba perdiendo las esperanzas en que todo diera un giro dramático que me hiciera recuperar el interés. Ni el epílogo me lo creo. Una tontería erótico-festiva-equina que me ha dado hasta risa. Seguro que en otra novela y circunstancias me habría puesto ñadfjañsldfjasklñfj, pero llegada a este punto de indignación, ni haciendo S.T. el pino con la boa...

Y termino diciendo una cosa: seguiré leyendo a esta autora como hice con Lisa Kleypas, aunque la que avisa no es traidora...

Y voy armada, Laura

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...

S.T., vente pa España y deja a esa gilí

Y en nuestro Hostiómetro obtiene...


Y esto para Leigh, por pava