lunes, 22 de junio de 2015

Amar una sola vez (Los Malory 1), Johanna Lindsey


La vida de Regina Ashton, la exquisita sobrina de Edward y Charlotte Malory, cambia para siempre la noche en que es secuestrada en una oscura calle de Londres por Nicholas Eden, un arrogante seductor cuyo pasado alberga un doloroso secreto. Unidos por la vergüenza, el escándalo y una pasión inesperada y abrasadora, Reggie y Nicholas tardarán en comprender y aceptar lo que el destino les ha reservado: amar una sola vez en la vida.


Corría el año 1985 y aquella joven ama de casa que hacía ocho años que se iniciaba en la literatura y en los porros decidió dejar el vicio y probar que era capaz de hacer algo mejor que La novia cautiva y sin necesidad de drogas. Así empezó la afamada saga de los Malory


Niños y niñas, haced caso al señor Mackey

La verdad es que no sabía qué esperar de esta novela. De la saga había oído maravillas, sobre todo de las tres primeras entregas, pero ya se sabe que eso de los gustos es algo muy personal. Con Johanna Lindsey había tenido todo tipo de experiencias en las tres novelas suyas que había leído: el desastre absoluto (La novia cautiva), la coña marinera de la que una no sabe qué pensar (La mujer del guerrero) y el calorreo agradable con highlanders de por medio (Una dulce enemistad). Ninguna me había dejado con ganas de más y alguna hasta me puso de los nervios y echando pestes. 


Bueno, más que papeles, el kindelito y este blog

Pero los Malory me reclamaban, y más si Kim me ponía en bandeja y en libro físico Amar una sola vez. Había que leerla sí o sí, ya no me libraba de volver a esta autora clásica del romance.


¡Que te leas a los puñeteros Malory, Cassie!

Aunque con esta historia Johanna no ha descubierto nada nuevo, al menos no es para tirarse de los pelos (o para ir a quemarla a ella directamente). La familia Malory mola, los tíos de Regina, la protagonista, te caen bien por la manera que tiene de presentarlos, sobre todo James y Anthony-Tony, cuyas novelas van a caer próximamente. La autora se monta toda una galería de personajes masculinos bastante atractivos por ser canallas, chulescos, apasionados... En medio de todos ellos está la citada Regina, la sobrina mimada de todos estos señores, hija de la única hermana que los Malory tuvieron, así que ha sido criada en un ambiente masculino y lleno de simpáticas rencillas entre los varones Malory.


Ya pongo paz yo entre los Malory Brothers, no os preocupéis

Cuando empecé a leer, temía que Regina pasara de ser una chica con determinación, decidida y con las ideas claras, a convertirse en una Pichote, como ocurría en La novia cautiva. Pero gracias a Dios no es así. Reggie tiene un par, donde pone el ojo pone el ovario y, harta de que ningún pretendiente sea digno de ella según sus tíos, se fija en el hombre más calavera del momento. Su primer encuentro no puede ser más extraño y eso a ella le divierte y es capaz de poner a Nicholas Eden, el susodicho calavera, nervioso perdido. ¡Bien!


Reggie es una haggard: apunta, dispara y no falla

A Reggie le mola Nicholas porque le recuerda a su tío Tony, el preferido de la chica y también nuestro, no nos vamos a engañar. La verdad es que hay un poco de complejo de Electra en la relación de la protagonista con su tío, una admiración que a veces me resultaba un tanto extraña, pero supongo que es comprensible porque no se llevan tantos años y son en ocasiones más amigos que tío y sobrina.


Mmmm... Mucho te mola a ti tu tito, chata

El desarrollo de la trama no está mal, hay algún giro que te sorprende, pero Nicholas peca de demasiado cabezón, como suele pasar en estas historias. Que eso de explicarse aquí nada, mejor nos callamos, nos comemos nuestras razones para ir de duros y ya. Ains, qué complicados son los hombres, para que luego digan de nosotras. Reggie es mucho más lanzada y echada hacia adelante, más franca y más abierta de mente (y no digamos de otras cosas, perdón por el chiste malo), así que se tiran su buen rato de pelea en pelea. Pero bueno, se lee bien y ya es bastante, que con La novia cautiva estaba que me explotaba la vena del cuello. 
¿Qué es, en resumen, lo mejor del libro? Conocer a los Malory, concretamente a Tony y a James, que prometen mucho (los otros dos hermanos son más formales), además del calorreíllo, las enaguas, las normas sociales que se rompen... Todas esas cosas clásicas, típicas y tópicas que aquí están bien explotadas sin ser una cosa tampoco de matarse.


Tony, tú eres el próximo Malory en mi lista
Pero me dejo lo mejor para el final: fiel a su estilo, Johanna vuelve a ponernos un buen ejemplo de cómo no respetar el sueño ajeno. Y aquí riza el rizo, señoras y señores. Es algo entre la simulación, el que sí que no... ¡y lo maternal! Hala, a darle vueltas a vuestras retorcidas mentes, jejeje...

Por todo esto obtiene en nuestro Gandymetro...


Nicholas, no sabes en qué familia te has metido...

martes, 16 de junio de 2015

Prohibido, Tabitha Suzuma



«No podemos. Si empezamos, ¿cómo vamos a pararlo?». Lochan y Maya siempre se han sentido más amigos que hermanos. Ante la incapacidad de cuidarlos de su madre alcohólica y la ausencia de un padre que los abandonó, los dos jóvenes deben hacerse cargo de sus tres hermanos menores y esconder su situación a los servicios sociales, porque ninguno de los dos es mayor de edad.La responsabilidad que comparten y las dificultades a las que se enfrentan les unen, hasta empujarlos a enamorarse. Ambos saben que su relación está mal y que no debe continuar, pero al mismo tiempo no pueden controlar sus emociones y la atracción que los domina.


Y continuamos para bingo, pasito a pasito, con la lectura de los libros de mi particular RetoSABC con el que las chicas de Sweet Addiction Book Club han decidido amargarme alegrarme la vida:


Superadas ya las lecturas de Cautiva en la oscuridad (¡bien!) y de Arsen (¡bien bien!), me tocaba Prohibido, que ya con ese título y esa portada te indica a las claras que la cosa va de comerte a escondidas un corazón con pinchos.


¡Gracias, chato! Lo prefiero a cualquier cosa que prepares tú

Podría decir que no va de eso pero, la verdad, si quieres buscarle las segundas intenciones, comerte un corazón con pinchos es casi lo mismo que leer este libro... Una experiencia dolorosa y difícil de digerir (de echarlo ya mejor ni hablemos), porque junta dos cosas chungas:


Si no sois como Matty de Awkward, ni me rocéis
Jeroglífico de alto nivel

Lochan y Maya Whitely son hermanos y residentes en Alicante pero con responsabilidades de adultos. Su padre los abandonó, a ellos, sus otros tres hermanos y a su madre. La susodicha (a la que pasaremos a llamar Perra Infernal) no es capaz de superarlo y se dedica a zorronear por la vida intentando vivir como una jovencita y abandonando todas sus obligaciones maternales, con lo que Lochan y Maya, que son los mayores, se ven en la tesitura de ser hermanos y padres a la vez. No dejan de ser dos adolescentes de 16 y 17 años pero que no pueden vivir como tales, siempre teniendo que ocuparse de todo en casa. Menos mal que se tienen el uno al otro. Siempre se han considerado los mejores amigos, su perfecto complemento, no sabrían vivir la vida sin tener al otro al lado. Tanto se necesitan y adoran que acaban enamorándose.



Pues sí, esto es lo que hay. Y nada de un amor platónico, eh, que a Lochan se le despierta la boa con ella.


Ay, que cannot be, dice... Pues is, is

Y aquí tenéis básicamente el pisto del libro. La vida de estos dos hermanos, lidiando con sus sentimientos, sus hermanos, la Perra Infernal, el instituto... Obviamente, el chunguismo de la temática es lo importante, pero os voy a quitar una preocupación de encima: éste no es un libro de perraqueo.


¡Eh! ¡Que me han obligado a leerlo!

Y mucho mejor que no lo haya porque de verdad que leer perraquismo en un incesto... ¡Puagh! No, aquí lo que hay es mucho sentimiento (pero mucho, mucho). Sentir estas cosas es como para que te quedes tolili total pero Maya afronta todo con mucha más naturalidad (e inconsciencia) que Lochan. El pobre, que roza ya la mayoría de edad, no quiere ceder porque sabe que es malo, ilegal, raruno total. Pero claro, vaya dilema. ¿Ir por la vida como alma en pena o abrazar la felicidad junto a la persona que más quieres? Que sea tu hermana puede llegar a ser un detalle sin importancia...



Lo pasas mal y sufres, especialmente con Lochan, que es una maravilla de chico totalmente incomprendido, al que sólo quieres abrazar y decirle bajito que todo va a ir bien (una fu**ing mentira). El libro ayuda a tu sufrimiento lector al narrarse en primera persona, alternando los capítulos de Lochan y Maya, para que sea más "divertido" estar dentro de la mente de ambos (¡vamos a regodearnos en pensamientos que nos peten el cerebro!). La escritora es muy lista a la hora de tratar este tema . Como Lochan y Maya han vivido una vida de adultos en su mundo de adolescentes, les ves comportarse más como un matrimonio que como hermanos, así que lo de que se enamoren lo ves venir desde el principio y no te chirría para nada.



Yo no pero a los que desde luego les peta el cerebro es a los pobres protagonistas. Ambos van por la vida como si estuvieran dentro de American Beauty, ven todo como muy distanciado de la realidad, están en otro universo paralelo, especialmente Lochan, distanciado de todo y de todos y con casi nulas posibilidades de integrarse en la sociedad. Él y Maya sueñan con otro futuro...


Alegría p'al cuerpo

Tabitha Suzuma escribe bastante bien aunque ese estilo de "me separo de mi propio cuerpo y narro como si estuviera en otro mundo" se puede llegar a hacer algo cansino. El libro, una vez que te metes en la trama, tampoco es una cosa del otro mundo. En un determinado momento se estanca y ves que de ahí no sales, que necesita la cosa un empujón para que se mueva. Y efectivamente empujón hay, dicho esto con todos los significados posibles...


Eso mismo dije yo durante medio libro

Pero esperad que el final es como un rijostio en tu bella cara. Es como "ale, alegría, ahora vas y lo cascas" mientras tú puedes sentir deseos de morir (no fue mi caso, eh), pero no puedo decir que sea especialmente valiente. Creo que con escandalizarnos con la temática ya se ha conformado y a la hora de terminar el libro se ha hecho caquita en los pantalones. ¡Eh, que el libro me ha gustado! Lo que pasa es que, pasado el susto, no me ha sorprendido y me he quedado esperando algo mejor.


Bah, estar loca es parte de mi encanto

Prohibido es toda una experiencia lectora. Hay que darle su mérito porque tratar este tema y que no te parezca estar leyendo la vida de los habitantes de una institución mental tiene su mérito. Logra hacer que superes tus prejuicios y te engancha, pero luego se desinfla y te metes tu debida hostia pero, a mí, me supo a poco. Sí, queridas, estoy como una cabra. Por eso le damos a Prohibido en nuestro Gandymetro...


Lochan, gracias por ser tan valiente (aunque te pasas de intenso)

martes, 9 de junio de 2015

Joyas del Sol (Gallaghers of Ardmore/Serie Irlandesa 1), Nora Roberts


Después de varias decepciones, Jude Murray huye de América a Irlanda, la tierra de sus antepasados, para refugiarse en Faerie Hill Cottage, una cabaña de su familia. Sumergiéndose en el estudio del folklore irlandés, descubrirá la esperanza para el futuro a través de la magia del pasadoAidan Gallagher vuelve a Irlanda después de haber pasado años en el extranjero para dedicarse a la administración del pub de la familia. El apasionado Aidan encontrará en Jude a la mujer que necesita a su lado y empezará a compartir con ella las leyendas de su tierra, mientras crece entre ambos su propia historia de amor.


¡A estas alturas de la película y yo sin haber leído nada de Nora Roberts!

¿¿Pero cómo es posible??

No lo sé, no me lo explico. ¡Y no será por falta de material! Porque con lo que escribe esa mujer se llena cuatro veces la biblioteca de Alejandría. El caso es que, en un maravilloso buddy read con mis sweeties, he debutado con la Roberts y su pasión por Irlanda.

¡Vamos a apretarnos una pinta para celebrarlo!

[¡Claro que sí! Yo ya escribo esto borracha]

Jude Frances Murray decide pasar seis meses en Ardmore, el pueblo irlandés del que procede su abuela. Nada mejor que poner un océano de distancia entre sus agobios y ella para descansar y recuperarse de una vida gris y de un matrimonio fracasado. Y en Ardmore la espera la casita en la que vivía su tía abuela y alguna sorpresa más... Como Aidan Gallagher, encargado ahora del pub familiar junto con su hermano Shawn y su hermana Darcy. Aidan es un verdadero trotamundos y un irlandés de pura cepa, orgulloso de sus raíces y de sus tradiciones. Cuando conoce a Jude, la punta de su boa la señala como objetivo y él siempre consigue lo que quiere...

Aidan inspeccionando el material

A Jude le pica el xixi gusta Aidan en el momento en el que lo ve (¡nos ha jodío, con lo bueno que está!) pero no está en su naturaleza responsable dejarse llevar por las pasiones. Pero Aidan y su talento oculto como cuentacuentos harán funcionar la magia de los relatos, de la encantadora Irlanda y sus leyendas para conquistar a la bella Jude...


Le acaba de contar el cuento de Juan Sarmiento

Porque Irlanda es otro personaje más de la novela. Con esas descripciones del pueblo, su modo de vida y su gente acabas casi tan enamorada de ella como de Aidan. Y lo de las leyendas también es importante, porque la historia entre Jude y Aidan se relaciona con otra pareja, Gwen, un fantasma que llora su eterna desgracia, y Garrick, el príncipe de las hadas, destinados a estar separados hasta que se unan tres parejas... Por cierto, que Gwen es la compañera de casa de Jude.



Pues eso, que la casita tiene regalito en forma fantasmal. A ver, que la mujer va a lo suyo y no molesta, pero ahí la tienes, que seguro echa un ojo cuando éstos echan un casquete. Porque aquí se folla hace el amor, eh. La novela tiene un estilo viejunismo-clásico aunque está escrita en el 99, así que, a pesar de los circunloquios y todo el tafetán de vocabulario con el que los envuelve, sus buenos polvos tiene, que Aidan se maneja mejor que bien en eso de poner on fire a Jude y a todo el personal lector. 


Todas leyendo a Aidan

Soy una facilona y Aidan me ha encantado, tan sencillo, directo y adorafollable, derrochando encanto irlandés por todos los poros de esa piel que cubre su maravilloso cuerpo (grrrrrrrrrr). Jude, en cambio, me parece un poco cansina. No me cae mal, entiendo que está en una situación complicada, entre tener un trabajo de mierda que odia, el ex y blablabla, pero al final ya estaba entrando en el Club del Pichotismo, con esas indecisiones para unas cosas y esas cabezonerías para otras. ¡Si estaba todo más claro que el agua ya!


Mulder y yo detectamos movimientos pichotísticos

Nos reencontramos leyendo Joyas del sol con nuestro adorado género del nadismo, ya que aquí no pasa prácticamente nada, lo único que hacemos es leer sobre los sentimientos de los personajes. Obviamente eso me encanta, si no, ya le habría prendido fuego al kindelito antes de terminar Inconsciente (y aquí no me han dado ganas de hostiar a la protagonista -al menos no muchas-). Eso sí, la cursilería esa que enseña la patita al final del libro ha sobrado, que lo sepa usted, señora Roberts. Es cierto que tanto toque mágico y cuentos y detalles adorables hacían que el libro bordeara el subidón de azúcar, pero ese final ha sido como caernos en la marmita de la que salen las garrapiñadas.


Aún así yo me fo**o como a Aidan

Querida lectoras Joyas del sol es un disfrute sin consecuencias, una novela sencilla y sin complicaciones, para desconectar el cerebro con una bonita historia y enamorarte de todo lo irlandés. Yo, desde luego, he quedado atrapada en las irish redes.

Kim tiene un nuevo amor

Por todo esto le damos en nuestro Gandymetro...


3'5 que son 4 si me enseñas tu shamrock, Aidan

miércoles, 3 de junio de 2015

Perfecta (Segundas Oportunidades 2), Judith McNaught


Julie Mathison creció bajo el amor y la protección de su familia adoptiva. Ahora esa joven hermosa y vivaz se ha convertido en una maestra muy querida y respetada en Keaton, una pequeña ciudad de Texas. Zachary Benedict es un famoso actor y director de cine cuya carrera llegó a su fin cuando fue injustamente acusado y condenado por el asesinato de su esposa. El único modo de demostrar su inocencia es encontrar al verdadero autor del crimen, por lo que decide escapar de prisión. En la huida secuestra a la bella maestra para que le lleve hasta Colorado. A lo largo del camino, Julie sentirá emociones contradictorias que pasarán del miedo paralizante al deseo silencioso y desconocido, desatando así una pasión irrefrenable...


Queridas lectoras, como vamos a hablar de una novela contemporánea de Judith McNaught (aunque es de los 90, de actual va teniendo poco), he decidido ponerme los joyoncios, las lentejuelas y el cardado de los domingos.


Espera que me pinto el morrete...

Y es que ya sabéis que las novelas de esta mujer destilan clase por los cuatro costados y te va a tocar asistir a alguna fiesta en alguna mansión seguro (al menos así ha sido en las dos que he leído, con eso ya me monto la estadística de toda su obra...). Aquí hay fiestas, hay clase, pero también hay asesinatos, secuestros y cárcel. Me atrevería incluso a decir que C.J. Roberts se leyó esta novela, se fumó un porro y se puso a escribir Cautiva en la oscuridad...


¡Dejadme con mis cosas locas!

La vida de Zachary Benedict ha sido de lo más ajetreada. Podríamos decir que, a sus treinta y cinco años, ha vivido tres vidas en una, la de rico heredero, la de famoso actor y la de presidiario. Las dos primeras las ha podido soportar pero la tercera definitivamente no es para él así que, tras mucha planificación, logra escapar de la cárcel. Julie Mathison también ha sabido lo que es vivir otra vida muy distinta a la que lleva ahora. Sin padres, sin saber leer y sin más futuro que el de acabar en un reformatorio o en la cárcel, es adoptada por una maravillosa familia y eso la convierte en una chica modélica. Y ya se sabe que las chicas modélicas siempre intentan ayudar a los demás. Lo que no sabe Julie es que va a prestar ayuda a un presidiario recién fugado...


Esto mola

Y ya os podéis imaginar lo que viene. Julie es muy buena persona pero no idiota y eso de que la secuestren, pues como que no. Y Zach no es mala persona pero tampoco es idiota, así que no va a dejar escapar a una persona que puede delatarlo. En fin, pisto rico del que me gusta. Aquí hay tanta chicha que con lo que cuenta se hacen los de Dinastía un culebrón nuevo, para mi total regocijo. ¿Pero es que esta mujer no sabe lo que es una historia sencilla y breve?


Relato corto de Judith McNaught


Una cosa os tengo que decir, queridas lectoras, a este libro es fácil sacarle los colores (aunque a mí es Zach es que me saca los calores cada vez que aparece, grrrrrrrrrrrr), con esas cosillas tan ochenteras que ahora chirrían y esa moralina que sobrevuela. Pero esta novela hay que leerla sabiendo que esas cosas son típicas de la romántica de la época. Yo lo he hecho y he tenido tanta simpatía por Zach que he disfrutado enormente su historia. Y cómo no me iba a gustar Zach si es amigo de Matt Farrell (mi adorado protagonista de Paraíso robado) y éste también sale por aquí...


Mis bajos right now

Todo los protagonistas de la McNaught tienen aristas, pero creo que esta mujer borda los personajes masculinos. No es que no me gusten los femeninos, pero creo que son excesivamente cándidos en algunos momentos o un poco pichotes (pero siempre en su justo punto, teniendo que quererlas igual). Pero ellos sencillamente te roban el corazón, siendo duros, directos, adorables, graciosos, egoístas, sinceros, perfectos dentro de su imperfección. Y Zach es un maestro en todas las cosas que hemos citado. Cabezón como él solo pero total y absolutamente maravilloso cuando puedes vislumbrar lo que esconde. Y, ay, lo que esconde...



¡Que no, hombre, que aquí no se habla de boas! Se nota el tipo de novela que es, romántica clásica, no erótica guarrer, igual que Paraíso robado. Con lo tremenda que es la historia que nos cuenta, no quiere que nos pasemos medio libro odiando a alguno de los protagonistas. Siempre sabemos por qué toman esas decisiones, siempre sabemos que no son malos (y los malos siempre sabemos que lo son). Y que sepáis que Judith McNaught no pone un polvo más de los que considera necesarios (y considera necesarios pocos, shame on you, Judith!). Eso sí, aquí da una lección sobre el calentamiento previo. Son páginas y páginas poniéndonos a tono, haciendo que adoremos a los dos personajes y que nos entren ganas de gritar "¡¡¡Pero fóllatela ya!!!". Y cuando por fin lo hace...


Fuegos que te queman hasta las cejas

La historia tiene otras tramas importantes para los protagonistas pero que aquí se resuelven un poco diciendo "abracadabra". A mí sinceramente eso no me importó porque la historia de amor de Zach y Julie me tuvo en vilo todo el dichoso libro y eso hizo que ese tipo de cosillas me las pasara por la manga ancha. También se tratan temas importantes pero me parece que la McNaught es más de colarte las cosas de refilón y con vaselina, de modo que deja esas pequeñas pinceladas pero no los trata adecuadamente, tal vez para no ponerle más amargor a la historia del que ya tiene.


¡Ay, por favor, que no te ha gustado!

¡NO! Para nada. Es un libro guilty pleasure total, de los que lees y te envuelven de tal modo que hacen que les perdones cualquier cosa. Queridas lectoras, de vez en cuando necesito leer cosas así, historias de amor puras y duras, en las que se superen obstáculos tremendos, se sufra, se ame y te hagan creer que los milagros existen. Tendrán sus cosas inocentes, algunas hasta absurdas, pero te dejan con la alegría en el cuerpo y la sonrisa en la boca. Y yo, con eso, ya soy feliz.
Así que, por todo esto, le damos a Perfecta en el Gandymetro...


Zach, enciéndeme la chimenea (IYKWIM)