lunes, 28 de marzo de 2016

El Príncipe Cuervo (Tetralogía Príncipes 1), Elizabeth Hoyt


Edward de Raaf, conde de Swartingham, necesita con urgencia un secretario que ponga orden en sus caóticas finanzas. El problema es que, con su carácter, espanta a todos los candidatos. Para Anna Wren el puesto es la solución a sus problemas, después de enviudar de un marido infiel y quedarse en la ruina. La atracción entre ambos personajes queda patente desde el primer momento, aunque Edward no parece muy dispuesto a dejarse llevar por ella. Cuando Anna descubre que el conde es habitual de un conocido burdel de Londres, decide poner en marcha una pequeña mascarada. Porque en el juego de la seducción, no existen reglas.



Tras un diálogo internetero con Elsa Bravante (@Elsabravante) donde nos desahogábamos sobre cierta autora patria y best-seller que he intentado leer pero va a ser que no, ella me recomendó El Príncipe Cuervo con todos los riesgos que implica eso. Porque si a ti te encanta una novela y otra persona la pone verde, te fastidia mucho, ¿a que sí? 


Lúthien aka @lucihawke y yo discrepando amigablemente sobre "Flores en la tormenta"

Nada más empezar, ya vi que el primer encuentro entre los dos protagonistas estaba claramente inspirado en Jane Eyre (que se me va a escapar eso a mí, vamos): mujer por un camino lodoso, perro que se aproxima, jinete (llamado Edward, como Rochester) que se cae por culpa de la fémina y le suelta a la pobre cuatro frescas con su mala leche. "Vale", me dije, "esto puede estar bien si el resto de la trama no es una copia de la inmortal obra de Charlotte Brontë." Y no, desde luego, porque hasta ahí el parecido.



Para empezar, se ambienta en el siglo XVIII, concretamente en 1760, así que nada de hombres de la Regencia calaveras o con un palo metido por el culo ni jovencitas en salones de baile. Anna Wren, la protagonista, es una viuda de treinta y un años que lleva seis sin marido y siete sin darle a la coyunda. Su matrimonio no fue al final como para tirar cohetes y, encima, su situación económica actual no es buena. Por ello decide emplearse como secretaria del conde de Swartingham, que resulta ser el jinete con el que tiene el encontronazo. Habemus lío.


Edward de Raaf es, por su parte, un hombre con muy mal genio y me ha hecho mucha gracia cómo lo ha llevado la autora: es un malhablado, tiene un criado respondón que lo saca de quicio y se le va la pinza con las cosas que le responde Anna, algo que en el fondo le gusta porque no es una simple mujer florero. También es viudo y necesita un heredero, pero Anna no le va a valer porque parece ser estéril, ya que no tuvo hijos en su anterior matrimonio. Además, Edward ya se ha buscado a una jovencita londinense para casarse con ella y procrear, pero la boca sensual de la viuda lo tiene obsesionado y con la boa yendo por su cuenta cada vez que la mira.



Mas no creáis que todo es así tan fácil. La primera impresión que se llevan el uno del otro es lo contrario al instalust: ella se fija en que tiene la cara llena de señales de la viruela y de guapo nada, y él la ve bastante feúcha, aunque, como he dicho más arriba, le gusta su boca. Y una se pregunta que qué protagonistas son estos. Pues unos que, conforme vas leyendo, te da igual si son feos o guapos, la verdad. Que él tenga cicatrices horrendas en su rostro no impide que luego luzca un cuerpazo y un pechote peludo de caerse de culo, por ejemplo. Además, lo de menos es si están buenos o no, ya que lo importante es cómo Edward se pone cachondo de pensar en la viudita o que a Anna empiece a gustarle el conde y se le remuevan las enaguas tras años de luto y abstinencia bajeril.



¿Cómo se remedian, pues, estas ganas de ambos de darle alegría el cuerpo? Pues, en el caso de él, de una manera fácil y hasta bien vista: nos vamos a un prostíbulo de lujo y nos desfogamos. Pero, ¿y ella? Anna se plantea una realidad que aún planea por nuestra sociedad tan moderna: las mujeres no tenemos las mismas necesidades sexuales que los hombres y mucho menos nos urge satisfacerlas (sí, aún hay algún troglodita que piensa así). Imaginad para una viuda del siglo XVIII lo que puede ser eso: a pan y agua xixil. Hasta que Anne se planta y dice que nanai... ¿Queréis saber qué se le ocurre? Pues no os lo voy a decir porque para mí es lo mejor de la novela. 



A lo mejor puede parecer inverosímil, pero yo con esa parte lo he pasado pipa y no me resulta tan descabellado que se hicieran este tipo de cosas. Esos momentos han sido muy sensuales, con Anna llevando la voz cantante y sintiéndose libre por una vez en su recatada vida de viuda de campo. Aunque, claro, no todo va a salir como ella pretendía y el pisto que se va a montar va a ser un rato gordo. 


Las grandes virtudes de la historia son sus dos protagonistas y cómo llevan su relación, que Edward sea un hombre de su época (un terrateniente inglés del XVIII preocupado por asuntos agrarios, ya que estamos en la Revolución Agrícola) y los encuentros añldjañlsdjfasñdfsskjd del principio más un plus de momentazo onírico que tela marinera. Los "peros" para mi gusto están en un cierto abuso del sexo hacia la segunda mitad de la novela, los fragmentos del cuento El Príncipe Cuervo (muy parecido a La Bella y la Bestia y al mito de Eros y Psique) que no sé qué tienen que ver con cada capítulo, que el gran enredo se solucione un poco tontamente, algunos términos que no me cuadraban y expresiones que quiero creer que son obra del traductor (¿"Jolines" en el siglo XVIII?). Con todo, se lee de una sentada y se disfruta mucho con la relación entre Edward y Anna. 

Por todo esto, recibe en nuestro Gandymetro...


Edward, te doy medio Gandy más si nos vemos en la Gruta de Afrodita

11 comentarios:

  1. No se por que pero lo primero que pensado que la protagonista se da vidilla al estilo sado o algo así(encima esa foto super erótica ahí) o mas bien toma las rienda y dice mi xixi que no pase hambre a este lo seduzco yo¿? ya me has dejado intrigada jajajaja
    lo tendré en cuenta para lecturas próximas,buen post y besicos

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    1. Jejeje, tendrás que leerlo. A mí me ha parecido un punto de originalidad. Y que los protas no sean la belleza personificada también, no importa para nada, no pierde sensualidad ni interés. ¡Gracias por comentar, guapa!

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  2. Hola!!!
    A mí me gustó muchísimo esta novela, coincido con todos tus peros... aunque cuando lees mucho de histórica regencil, victoriana o siglo XVIII, lo que pasar, como has dicho, te sabe a gloria y cualquier toque de originalidad ya te roba el corazón.
    En su momento, me pasó con esta autora, y aunque para mí este es el mejor de la seria, te los recomiendo!!!
    Un besote

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    1. La verdad es que tiene aspectos que se alejan de este tipo de novelas. SPOILER El momento onírico-guarrete de Edward me pareció añldfkjasñlkdfjasñlkfjds, además de lo la Gruta de Afrodita... FIN DE SPOILER ¡Gracias por pasar!

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  3. Aaaaaaaaaaaaay, tengo muchas ganas de leer esta serie desde hace la tira de tiempo. Con tus tres Gandys me he quedado un poco con la ceja levantada pero ya te diré qué me parece cuando la lea. El gif de la pelea con nuestra loca particular me parece ideal XDDDDDD
    Besotes!!

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    1. Pues ale, ya te lo digo porque ya la he leído XDDDDD. Coincido en casi todo contigo (ya sabes que yo no me quejaré -casi- nunca de exceso de folleteo XDDDDD), me pareció de un planteamiento original pero que luego no se remata bien. Edward me ha encantado, especialmente la relación con su criado que me ha hecho reír a carcajadas. Pero luego todo se resuelve de un modo rápido y algo pueril. No sé, me esperaba más. Aún así se lee tan ricamente!
      (Por cierto, lo de Jolines debe ser cosa de la traducción, yo lo leí en inglés y no vi nada extraño -aunque claro, fíate tú de mi inglés XDDDDD-).
      Estupenda reseña, voy a estar tres días descojonada con el "pan y agua xixil" XDDDDDD
      Besotes!!

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    2. XDDDD Veo que coincidimos. Es una novela con bastantes toques de originalidad, pero no redondea la trama como debería. ¡Gracias por tu comentario, guapa! :)

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  4. Lo poco que he leído de la autora no me ha enamoraaaaaaaaao.. así que no sé yo si me animaré con esta saga, pero bueno, puede que lo tenga en cuenta
    un beeeeeeesito

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    1. Yo creo que éste va a ser el único que lea, porque creo que es el mejor de la serie. ¡Gracias por comentar! :)

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  5. Para empezar, yo a ti y la Elsa siempre les veo muy civilizadas, ni un emoticon fuera de lugar...será que me perdí los momentos de Lucha Libre y Titanes en el Ring! En fin.
    Yo ando medio dejada de las novelas románticas, pero es cosa de temporada. Cuando vuelva a ellas me repaso el blog a tomar nota de lo más apetecible y ya te cuento. Besos y gracias por la reseña.

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    1. La lucha libre es con Lúthien XDDDD Pero siempre sin despeinarnos, claro :) Si te animas volver a la romántica, ya sabes que aquí no nos cortamos. ¡Un besote!

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