jueves, 19 de noviembre de 2015

Corazón indómito (Familia Straton 1), Johanna Lindsey


Ella se llama Courtney. Su querido padre, presuntamente asesinado varios años atrás en una salvaje masacre de los comanches, aparece contra todo pronóstico en una fotografía de un periódico de Texas. Así pues, está vivo y ella decide hallarlo. Pero ¿en quién confiar para que la acompañe a través del peligroso territorio de los indios?Él se llama Chandos, un mestizo moreno y valiente. De sus ojos azules brotaba una dura e inquietante mirada. Su alma albergaba la dolorosa memoria de la muerte de los suyos y la imperiosa necesidad de vengarlos.A lo largo del inhóspito camino que hubieron de compartir bajo el ardiente sol del verano, sus corazones aprendieron a confiar, y el frenesí de la pasión y el deseo que surgió entre ambos les enseñó a buscar en el amor el cauce en el que dar rienda suelta a sus sentidos y apaciguar la desbordante cascada de sus emociones y sentimientos.

Leer a Johanna Lindsey es como abrir una caja de bombones: nunca sabes lo que te va a tocar. O en parte sí. Porque a esta mujer sabemos que no se le da especialmente bien hacer tramas demasiado complicadas, así que el punto de suspense lo pone el no saber si te vas a cabrear como una mona, partirte de la risa, salir con las enaguas ardiendo o quedarte con sensación de nadismo para pasar un rato.

Servidora a punto de leer "Corazón indómito"

En el fantástico blog de las Pecados Capitales había leído mucho y muy bueno del protagonista de esta novela: Chandos. Si encima me lo presentan con el aspecto de Justice Joslin, no necesitaba más razones para lanzarme de cabeza y sumergirme en la bragueta del payo historia.

Esa venorra se hace más gorda en mi boa, chata
Courtney no le teme a las víboras. Ni a las boas.

Pero no sólo de tío bueno protagonista vive una novela, sino que debe haber algo más. La chica que tendrá que enamorar o enamorarse de Chandos debe merecerlo y Courtney es su perfecta media naranja. Estamos ante una pareja que pega mucho: un hombre recto, fiel a su palabra y con un punto misterioso (y peligroso), y una joven valiente, decidida y que no se echa para atrás en sus decisiones. En definitiva, en este libro hay cero pichotismo, buenos personajes y hasta unas dosis de realismo bastante bien llevadas (YEAAAAH!). Sin embargo, es el ejemplo de que eso no basta: la historia me ha parecido flojísima, y mira que prometía. (EIIIIN??)

Mi yo interior lamentándose por el chasco 

Se nota que esta novela es ochentera, pero llama la atención que la Lindsey hiciera antes burradas como La novia cautiva y aquí tenga un aire casi monjil. Que no es que no se cate cacho, que se cata y antes de la mitad, pero a mí me ha faltado añdlkjafsñlkdfjasñlkdjfas. Teniendo a la pareja casi todo el tiempo sola en mitad del desierto, no he encontrado ese puntillo que me gusta y me tiene con los ojos fuera de las órbitas y un calentón que no lo apaga ni el cuerpo de bomberos de NYC. Con ese Chandos que destila buenorrismo, lavándose y paseándose por ahí todo despechugado, y cuyos diálogos con Courtney tienen a veces un airecillo irónico y hasta perraco, no me ha puesto con las enaguas en combustión. No sé qué es, pero algo falla. Y no es el hecho de que Chandos quiera venganza (hay otros protas vengativos que son para darles de hostias y no parar), porque también tiene tiempo para enamorarse, ni que ella sea una Pichote, porque no lo es en ningún momento como ya he comentado... Me es difícil de explicar. No me ha aburrido (gran acierto hacer capítulos cortos que invitan a seguir leyendo), pero no me ha tenido expectante ante lo que se avecinaba. Cuando ha ocurrido, pues ha ocurrido. Y ya. A esto se le llama tener buenos ingredientes como, por ejemplo, un jamón de Jabugo de primera, y hacer con él un montadito normal y corriente: un desperdicio.

¡Con la de hambre que hay en el mundo, Johanna!

Mas nosotras, las haggards lectoras, nos hemos echado peores platos al cuerpo, así que me he visto al final repelando la fuente, porque eso de dejarse comida está muy feo. Y este menú, aunque con mucho nombre rimbombante en plan Fantasía de níscalos en lecho de carne curada a la sal y virutas de pomme de terre, se queda en un revuelto de setas, jamón serrano y patatas paja. Yo me lo como tan ricamente, pero que no me pongan esos  títulos en los platos para luego servirme algo de menú diario. 

Exacto: las cosas, por su nombre

Creo que la razón de esta especie de "quiero y no puedo" tan correcta es que la terapia antiporros que empezó la Lindsey en los ochenta aún estaba por ajustar, los médicos no acababan de dar con la dosis exacta, así que aquí aún la atiborraban a pastillas de mñeísmo para contrarrestar los excesos de La novia cautiva, dejaron la historia como a medio camino de algo que pudo ser antológico. Unos años después, Johanna escribiría Ángel de Plata y mejoraría sustancialmente, al menos en lo que a perraquismo se refiere. Sé que Chandos es uno de los book boyfriends que hay que conocer sí o sí, pero esta historia se le queda pequeña no sólo a él, sino también a Courtney. Los pilla una Laura Kinsale en todo lo suyo y nos quedamos sin ovarios pa los restos...

...Y yo me como el libro al estilo Pepe

Por todo esto, recibe en nuestro Gandymetro...

Chandos, tengo que hacer un viaje y necesito escolta

8 comentarios:

  1. Ay, qué bueno lo de la caja de bombones!!, jajaja, tienes razón, hay veces que da miedo abrir un libro a ver si al final en vez de sabor chocolate es sabor vómito como las grajeas de Harry Potter XDDDDDD

    Intento hacer memoria y no soy capaz, tuve que mirar mi puntuación en GR porque no la recordaba un 3'5 pero la verdad que de Chandos tengo mejor recuerdo que esa puntuación.... del libro solo me quedan lagunas.
    La Lindsey a veces.... no se estrella pero pincha.


    Muuuaks ;-***

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    1. La pareja no decepciona, pero se le saca poco partido. Es como una novela escrita a prisa y corriendo, sin sacarle partido al potencial. ¡Gracias por comentar!

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  2. Madre mía me ponéis maromos así y ya me quedo Charli para toda la tarde...aunque no ha terminado de triunfar el libro,3 Gandys No esta mal,lo tendré en cuenta por si cambio de libro y me apetece leer otra cosa,Buen post como siempre.Bss

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    1. Imaginando a Justice Joslin la lectura entretiene más e.e

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  3. Yo le puse un aprobado raso porque me dejó a medias.. no me convenció nada x)
    así que coincido contigo
    y sí, esos gifs son MARAVILLOSOS x)
    un beeeeeesito

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    1. Es que es eso, esperaba "algo más"... Le doy tres Gandys porque no hay pichotismo en los protagonistas, pero falta chicha.

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  4. Ay, tía, no me recupero del gif de los pétalos de tomate XDDDDDDDDDD
    Jops, qué penita por lo que cuentas que se invente tan buen material la Lindsey y no le sepa sacar todo el lustre. A un hombretón como Chandos lo íbamos a dejar nosotras reluciente que se le verías desde el espacio XDDDDD
    De todos modos, otra más para la To Read eterna, porque a Chandos hay que conocerlo sí o sí.
    Estupenda reseña, guapetona, como siempre!
    Besotes!

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    1. XDDDDDD "Pétalos de tomate", es que hay que ser cursi, jajaja. Chandos merece algo más y nosotras se lo podemos dar 3:) ¡Un besote!

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